sábado, 16 de octubre de 2010

Taller de Butoh con Denise Fujiwara. Cuarta sesión (final). Fuego y la llama que se extingue.

Denise Fujiwara. Taller de Butoh en Toroonto. Octubre, 2010.


4to día
15 de octubre de 2010
Toronto, Canadá


Un taller intensivo siempre es así, digamos... "intenso". Mucho de todo en poco tiempo. No todos acertamos a concluir con exactitud para qué hicimos todo ésto y no somos tampoco concientes de todo aquello que se nos dió, sin embargo algunos puntos de asimilación pueden ser esenciales para nuestro futuro, y lo agradezco.

En nuestro último día del taller cerramos el círculo básico de la exploración con los cuatro elementos e iniciamos el camino hacia la creación de espectáculos, al estilo en que Denise lo concibe, claro. 

Taijiqigong, cadera, circulación, hilos de tensiones, desequilibrios, desplazamientos, interacción con el compañero...

Desplazamientos e interacción con el otro fue un verdadero capítulo en este día. El ejercicio fue de una exigencia mayúscula, en tiempo y en esfuerzo: pieza musical tras pieza musical se nos exigía diferentes tipos de desplazamientos con los ya clásicos NO del Butoh (no actuar, no coreografiar, no repetir, no pensar, no preparar, etc), sumado a la interacción con los compañeros.

En algún momento Denise entró al ejercicio e interactuó con algunos de nosotros, más con aquellos que la conocen de otros talleres; cuando traté de ver qué hacía la ví trepándose por las mamparas móvibles que separan un salón de otro y después subirse en los hombros de uno de los compañeros. Independiente de lo fascinante o simpático que eso resultaba, parece que en realidad Denise estaba un tanto preocupada por nuestra debilidad durante el trabajo, y nuestros muchos SI y pocos NO. Durante el ejercico también se acercó a mí y me pidió no casarme con una idea y crearla, sino dejarla correr; y no pude hacer otra cosa mas que cambiar mi desplazamiento y comenzar a hacer algo más simple, lo que me llegara, evitando la elaboración. No puedo saber si funcionó, y parece que no lo sabré en mucho tiempo, aún practicando, pero así es el entrenamiento del Butoh; hay que descubrirlo con la práctica.

El ejercico (improvisación le llama Denise) fue verdaderamente largo, alrededor de una hora desplazándonos en busca de "desplazamientos" y de interacciones con los otros.

Todos estábamos agotados, verdaderamente cansados del ejercicio físico de los pasados días y de la intensidad de los ejercicios mismos. Denise nos pidió hacer un esfuerzo aún en el nivel bajo de energía que tuviéramos, y ese esfuerzo concretamente era evitar el desperdicio de energía tratando de pensar en exceso en nuestra debilidad. "Usar la debilidad en nuestro provecho", trabajar con ella, y ella nos llevaría a reservas de energía en nuestro cuerpo.

Finalmente pasamos al tema del cuarto elemento, el Fuego.

Sentados repetimos las palabras que nos referían al fuego y a sus estados, hasta que tuvimos una gran cantidad de ellas como acervo para el ejercicio a venir: estados del elemento fuego, ser esos estados e interactuar con los otros.

Ser algún estado del fuego podría pensarse que resultaría más fácil trabajarlo (por aquello de la movilidad y la explosividad del fuego), pero no me resultó así, tuve problemas y en algún momento estuve verdaderamente confundido. Durante minutos me dediqué a tratar de ser un radiador electrico que emanaba calor, y de verdad lo buscaba, hasta que Denise se me acercó (¡la segunda vez en le curso!) y me susurró que relajara mi nuca y que fuera más específico; me quedé totalmente tieso y le dije es que yo -"creía estar siendo específico"-, ella pensó un poco y dijo,-"bueno, no tengo las soluciones"- y me dejó trabajando.

Yo llevaba un rato trabajando en algo específico pero nada de eso lo era para quien lo veía, y algo debía cambiar; como si yo hubiera etsado trabajando una especifidad para mi creación y no para el resultado (lo que no deja de confundirme más). No quise quedarme ahí y simplemente cambié de estado del fuego y exploré haia otra parte; Denise volvió a acercarse a mí, y me dijo -"déjalo correr, no te cases con nada, que esté en todo tu cuerpo, en tus espalda, en tus pies, que no haya molécula tuya que no sea el elemento"-. Así que mi fuego chispeante fue un gozoso movimiento de todo mi cuerpo (profundamente agotador), siendo ese fuego hasta en el menor detalle del que yo era capaz de concebir; después vino un estado más con el fuego azul de la estufa que calienta una hoya. Denise ya no se acercó otra vez, o se dió por vencida o encontré algo valioso a su parecer que merecía el ya no interrumpirme más.

Hubo una sesión verdaderamente corta de comentarios donde extrañamente Denise expresó por primera vez su gusto por el trabajo de dos personas, a un muy leve nivel de emoción o alabo, entonces se detuvo y no hubo más comentarios en ese sentido. Parece que sí hay una premisa de su parte para evitar esos comentarios, premisa que desde el principio he aplaudido, porque si quiere uno dejar el ego fuera y ser algo lo primero es dejar de fomentarlo desde el otro lado.

El momento final llegaba con la propuesta de nuestro espectáculo final improvisado con dos de los estados, de los 8 escogidos con los 4 elementos, con una estructura de entradas y salidas similares pero ahora buscando una mayor responsabilidad de aportar algo a lo que sucedía en la escena al momento de entrar o salir; la interacción con los otros debía ser regulada pero abierta a posibilidades; y las transiciones entre un estado y otro a realizar deberían ser no pausas muertas si no eso precisamente, transiciones, evidentes procesos de cambio, caminos que nos llevan a un estado diferente y al otro elemento. Debo decir que hubo momento mágicos de la interacción, verdaderos encuentros entre cuerpos y movimientos, y atrayentes solos también; aún así pericbí que alguos movimientos de otros me cansaban (como espectador) a estas alturas, como si ya hubiera visto demasiado de ellos.

Hacer Butoh no es algo que le gusté a todos, ni verlo ni hacerlo. Interviene también la gran cantidad de intercambios químicos que hacen las relaciones humanas lo que son.

Ante la pregunta de Denise de por qué unos atraían más que otros, la confusión fue general; primero sugieron las frases sobre la belleza de algunos movimientos, de que alguien llamaba más porque se le veía más dentro o más verídico, pero entonces otros hablaron sobre la comunicación que se daba entre yo espectador y aquello que veía ese yo en el 'performer"; entonces la subjetividad de la relación bailarín-espectador se hizo patente y ninguna discusión puede continuar de esa manera.

Butoh había ganado en su inconsistencia racional y su rechazo a los conceptos de claridad, proyección o técnica. 

Mi mente voló sobre las implicaciones de lo que veía y sucedía, y pensé que Butoh es un arte de connotaciones extrañas, y que al final no es una escuela como tal, que no tiene una técnica tradicional, y que no tiene un punto base para definir su calidad. Denise lo dijo después, -"Butoh no tiene en su vocabulario, virtuosismo"-.

Los grandes bailarines de Butoh han sido sus creadores por su creación misma, por sus cuerpos dedicados y únicos. Aún cuando todos podemos hacer Butoh, no todos tendremos entonces la apreciación que los maestros han tenido, y que son maestros debido una compleja amalgama de recursos a su alrededor y en su interior: pienso en Hijikata, en Ohno o en Murobushi. Supieron encontrar su Butoh y a la vez el gancho (hook le llamó Denise) para atraer al espectador y arrastrarlo a su mundo escénico.

El espectáculo improvisado en el taller fue formidable de cualquier manera, una pieza conjunta llena de riqueza de formas, ritmos y movimientos, y eso se dió porque pudimos sentir un soplo, un pedazo, un roce, de lo que Denise Fujiwara considera lo más preciado de un artista de Butoh, la habilidad de manipular el tiempo y el espacio.




1 comentario:

  1. Hola Gustavo Thomas.Necesito pedirte un favor y no encontré otro medio de comunicarme. Me llama Aline de Fátima y soy estudiante de comunicación social en una universidad de Brasil. Sí, soy brasileña. Bueno, la cuestion es que tengo de hacer un trabajo para la disciplina de Historia del arte y el tema que he eligido fue el Teatro de Sombras, el de China. Tu blog me ayudó muchisimo y obvio que estaran fotos tuyas referenciadas y tu blog también pero me gustaria preguntarte algo: como la revolución en China afectó el teatro de sombras? Por que no desapareció? Puedes ayudarme? Gracias

    envia respuesta a: alineef.ss@gmail.com
    es mi email.
    Gracias

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Gustavo Thomas. Get yours at bighugelabs.com

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