La foto la tomé en julio de 2009 en Ubud, Bali.
jueves, 17 de marzo de 2011
"Bali. Art, Ritual and Performance", una exposición en el Museo de arte asiático de San Francisco (2011)
La foto la tomé en julio de 2009 en Ubud, Bali.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Dos funciones de Tap callejero y las palabras de un gran bailarín de Tap, Savion Glover.
He visto bailar tap en varias ocasiones en mi vida, la mayoría de las veces en films, algunas otras en vivo, como espectador o como parte de alguna obra musical en la que participaba; aun cuando nunca lo he bailado disfruto mucho ver bailar tap, y en algunas ocasiones especiales (hablaré de esas ocasiones más adelante) he podido sentir la libertad que proviene del bailarín con ese remarcable sonido y ese temblor en el suelo que provocan los movimientos de los pies cuando, digámolo así, se baila bien, y en la calle.
Con el tiempo, estudiando sobre técnicas de actuación y en búsqueda de diferentes tipos de lenguaje corporal sobre la escena he debido detenerme un poco una vez que un baile de tap se cruzaba de nuevo en mi vida, entonces pensar más profundamente sobre esa extraña sensación que siempre me ha dado cuando se baila maravillosamente, una sensación que sólo me la ha dado el Jazz, una sensación de libertad y belleza al momento de la interpretación.
Se puede hablar, tener un diálogo o cantar en grupo mediante un baile de tap, y eso es absolutamente maravilloso.
Pero, ¿cómo lo realizan? ... No tengo ni idea; es un misterio para mí.
Aficionado de flamenco cantando en el Teatro La Zaranda, Jeréz de la Frontera, España. 1993.
Como el flamenco o las danzas irlandesas lo hacen, el tap mueve al espectador haciendo latir el corazón al ritmo dramático de las golpes de los pies en el suelo. Esa sensación la he tenido extrañamente en funciones de calle y no sobre la escena. El que halla sido en la calle no quiere decir nada, por supuesto, es, digamos una coincidencia; lo que trato de encontrar aquí es una manera mucho más razonable de explicar mis sensaciones experimentadas como espectador concretamente en dos funciones de tap callejero que he presenciado. Lo primero sería compartirles aquellos dos momentos.
Mi primera experiencia fue en una visita a Londres en 2007, sobre la riviera del Támesis (no lejos del Teatro El Globo) me encontré un jóven bailando tap en la calle; él bailabda sobre dos simples pedazos de madera mientras un colega suyo tocaba el tambor con un caja como instrumento... Sin hablar de la calidad de su baile (que imagino era un buen bailarín) sólo me puedo referir a ese baile como un inconfudible instante de libertad y de sensación física del mismo, con el sonido resonando por todos lados (la riviera del Támesis está llena de túneles y muros de tabique que crean un eco muy especial) incluyendo mi cuerpo mismo. El hombre bailaba en una especie de éxtasis, nunca sabré si por el baile o alguna droga ingerida, pero su sentir se contagiaba. Ustedes pueden verlo en el siguiente video.
Video de un bailarín de Tap en el Thames riverside, Londres. 2007.
Mi segunda experiencia como espectasdor de tap en la calle se dió 2 años después, en San Francisco, febrero de 2009. Un grupo de bailarines de tap bailaba para los turistas que se congregan regularmente en la esquina de la calle Market y la estación de los tranvías, Powel Station. Lo que yo veía era un grupo de artistas verdaderamente contentos, diviertiéndose con lo que hacían, bailando; su felicidad era contagiosa y nosotros éramos felices porque ellos lo eran al bailar. En esa ocasión ese juego de grupo, entre diálogos y coro que son tan característicos del tap, fue lo que más disfruté.
Video de una función de Tap en la calle Market. San Francisco, 2009.
Estoy seguro que ustedes han tenido experiencias maravillosas con diferentes tipos de danzas, sea en funciones de calle o en grandes teatros, experiencias comparables a esa sensación de la que he hablado y que espero los videos los hayan acercado ellas (sé que nunca un video es un sustituo de la experiencia viva). Pero alguno de nosotros, ustedes o yo, ¿puede hablar con conocimiento de las razones, de los medios de trabajo que llevan a lograr lo que ellos nos provocan?
Leyendo las anécdotas de danza recopiladas por Mindy Aloff (1) encontré un cita donde Savion Glover habla a un grupo de bailarines sobre el tap, sus reglas y sus tradiciones, y de cómo regularmente se baila. Sus frases no nos expican todo pero nos acercan a ello, nos aclaran el camino para la comprensión creo yo, porque al final son las palabras de alguien considerado uno de los más importante bailarines de tap en la actualidad y heredero de una ya antigua línea de bailarines norteamericanos de tap que no se crearon totalmente en la escuela sino en las calles:
“Honi (Coles) and Buster Brown and Lon Chaney and Jimmy Slyde and Ralph Brown and Chuck Green -they thought me the rules. And you have to know about the rules, because that’s respecting the tradition. Take the hoofer’s line for instance (2). That’s where everybody’s doing a paddle and roll and one dancer at a time takes a solo turn. There are rules, but the rules are unspoken, almost secret. The main thing is, you got to finish the phrase of the man before you, finish it and then add something of your own. And if you don’t, you’ll be cut by the next man, embarrassed, you’ll have your own step flipped back on you. You can spit on someone through the dance. You can murder someone through the dance. Dancers do that all the time. It’s part of our ritual to be competitive. And you know when you’ve been cut. It’s terrible, especially if a lot of people recognize it. If it’s like that, you’ll get everybody going: “Oooooooooo...”
Como los términos que usa Glover son términos casi únicamente usados en inglés, no los he traducido al español:
"Honi (Coles) y Buster Brown y Lon Chaney y Jimmy Slyde y Ralph Brown y Chuck Green -ellos me enseñaron las reglas. Y ustedes deben conocer las reglas porque eso es respetar la tradición. Tomemos la línea de un hoofer, por ejemplo (2). A un momento todos están haciendo un paddle y roll y un bailarín a la vez hace un giro solo. Hay reglas, pero no están escritas, son casi secretas. Lo principal es que tienes que terminar la frase de quien está ante ti, terminarla y añadir algo propio. Y si no lo haces, se te adelantará el siguiente y te cortará, y humillado vas a ver cómo tu propio paso se vuelve contra ti. Puedes escupirle a alguien con el baile. Puedes asesinar a alguien con el baile. Los bailarines hacen eso todo el tiempo. Es parte de nuestro ritual ser competitivos. Y tú sabes cuándo ya has sido "cortado". Es terrible, especialmente si mucha gente se da cuenta. Si eso pasa, vas a tener a todos diciendo "Uuuuuuuuuuuu..."
Así que como el jazzista trabaja, los bailarines de tap (al menos los "hoofers" de Glover) tienen también su reglas secretas y sus juegos de libertad. Tal vez yo no estaba tan errado entonces en imaginar una línea que cruza estas dos disciplinas o digamos, juegos artísticos, el jazz y el tap de calle, y esa es la línea de la libertad y del diálogo, del dramatismo relacionado con la interrelación de los pasos de baile y de las notas musicales. Esta libertad y este juego se siente cuando uno es espectador de ello y permanece en nuestra memoria como un gran momento de felicidad o éxtasis. Creo que después de leer estas palabras de Glover puedo mirar esos dos videos anteriores de una manera diferente, tal vez comprendiendo más qué es lo que está pasando ahí y qué es lo que está pasando en mí como espectador.
Video con Savion Glover en La casa blanca, 1998
(1) Dance Anecdotes. Compilación de Mindy Aloff. Página 77 “The Rules”.
(2) No es un sitio de académicos, pero es un foro (en inglés) donde personas interesadas en el tap piensas sobre el significado de "hoofer": http://www.dance.net/topic/8387682/1/Tap/What-is-a-hoofer.html&replies=6
domingo, 25 de octubre de 2009
"Fiesta Tribe" en Toronto: no más "arte underground" en mi mente.
Al final esta fiesta no fue nada extraordinario, nada que no haya visto antes (1), pero sí algo que altera mi manera de catalogar ciertas actitudes dentro de mi mente como alguien nacido en una sociedad de un país en subdesarrollo. El vivir ahora dentro de una de las sociedades más desarrolladas del planeta y asisitir a un evento de esta índole me hacen reestructurar mi manera de catalogar el arte y sus expresiones, las opciones sexuales y sus diferentes manifestaciones.
En este mundo de la tolerancia y la civilidad todo ha ido adquiriendo un lugar y estas expresiones de la vida sexual la han encontrado también, tienen su parte en el juego social.
Toronto es una ciudad famosa por su vida homosexual y los logros legales para esa comunidad, pero en realidad es mucho más que eso, es una ciudad que ha debido adaptarse a una inmigración gigantesca y a una polyculturalidad impresionante, y más allá de cerrarse en sus antiguas tradiciones ha ido ampliando el espectro de su civilidad, de su legalidad y prácticamente todo va teniendo cabida en una legislación si no de lo más sensata sí con una gran buena voluntad para buscar armonizar todos los aspectos de la vida en sociedad.
No había tenido tal libertad de vida desde mis visitas a otras ciudades reconocidas por su "alternatividad", San Francisco y Amsterdam, por ejemplo. Amsterdam y San Francisco tiene las otras fiestas fetiches más grandes, la más famosa, tal vez del mundo, es la Feria de la calle Folsom (Folsom street Fair) donde toda una calle de la ciudad se ofrece a la exhibición en plena luz del día y con cientos de miles de visitantes, de casi todas las posturas sexuales posibles.
A principios de este año (y debo todavía una entrada del Blog a este evento) visité en el museo Guggenheim de Nueva York la exposición de la fotógrafa norteamericana Catherine Opie, con una retrospectiva de su carrera; cientos de fotografías consideradas años atrás como "underground" pero ahora expuestas en uno de los museos más visitados del mundo; su principal exposición en la galería del último piso del museo, eran varias fotografías de tamaño mural con personajes con cuerpos transformados por tatuajes y piercings en momentos de placer-sufrimiento, algunos de ellos enfermos de SIDA y otros en posturas posiblemente choqueantes para muchos; aquella exposición se acompañaba de una música dentro del guía auditivo que se proporcionaba y al encenderlo durante la visita uno entraba en una verdadera atmósfera de religiosidad, adquiriendo un ambiente plenamente escénico, un performance en sí mismo. Este evento no era el culto de algunos intelectuales a un arte alternativo, era la valoración en vida de una artista dedicada a un camino de expresión diferente y expuesta en una apertura total dentro de unos de los templos del arte moderno. Catherine Opie es heredera de Mapplethorpe, quien nunca recibió un reconocimiento en vida de tal magnitud.
El siguiente es el video que preparé para el post dedicado a la exposición de Opie:
¿Dónde está entonces la presencia de ese arte de opciones alternativas? ¿Donde está aquél arte que nacía en un mundo y se desarrollaba en él debido a su incapacidad de hacerse público o reconocido por la sociedad?
Hoy por hoy en Toronto cualquiera puede ir cada miércoles o viernes entre 8 y 10 de la noche, a talleres - exhibición de diferentes maneras de usar juguetes sexuales o realizar prácticas sexuales usando fuego, electricidad, metales, golpes, etc... Mucho de ello como una manera de evitar lo peligroso de estas prácticas cuando se hacen sin conocimiento de sus efectos, mostrando solamente y sin ningún comentario extra, la manera técnicamente correcta de hacerlo. ¿Es claro lo que expongo aquí? ¡Son talleres educativos y preventivos! Estos talleres son espectáculos: se realizan sobre un estrado, son participantes haciendo sobre escena aquello que regularmente practican, saben hacer y les da placer hacerlo, y lo hacen ante un público. (2)
¿Dónde ha quedado ese gusto de Foucault por lo oculto y lo atractivo del peligro de todas estas prácticas que al final lo llevaron a morir por ellas? "Qué puede ser más hermoso que morir por el amor de los muchachos", alguna vez lo dijo, refiéndose a su enfermedad incurable y en algún momento de sarcástica lucidez. Temía en la búsqueda de los derechos sexuales la pérdida de su valor como movimiento oculto y soporte de ideas y del arte... Se pierde algo, sí, inegable pero, ¿qué se gana?
El evento de ayer, y por eso lo expongo en este Blog, era un evento teatral, hubo un "show" una representación iniciática" dentro de la tribu (la fiesta se llamaba Tribe) del mundo fetiche contemporáneo, un"performance" que ofrecía entre los clichés de este mundo (vampiros, nativos africanos, balineses y papuanos) muchos desnudos con personajes tatuados, llenos de piercings, genitales dibujados, amarrados, cuerpos reales transformados muchos a traves de cirujías, etc... Todo dentro de un ambiente de cordialidad, de fiesta, y de libertad.
Recordé tantos eventos teatrales y artísticos en los que participé, y de los que también fui espectador, y que yo consideraba escandalosos porque presentaban un poco de lo que mi sociedad no aceptaba o veía como malvado y monstruoso, recordé todo aquello que ahora veía en total apertura. Recordé también varios de los mitos de la literatura, del teatro, del arte en general, los mitos de lo "underground" y como los idolatré en su momento, y me sentí viviendo en el atraso de mi memoria. Ahora todo ello es parte de nuestra vida cotidiana y tiene un lugar en el mundo, en varias parte de este nuestro mundo. Siempre lo había estado sí, pero no así, no con esta apertura, no con esta civilidad y cotidianeidad.
Un evento sexual alternativo como éste, aún con su gran teatralidad y frivolidad, sigue en conflicto con varias ideas y estructuras morales existentes aún con mucha fuerza en el mundo, pero su existencia, su viabilidad en nuestra sociedad, su uso comercial y su fuerza social son claros y contundentes. No puede ser más un motivo de escándalo; hoy por hoy, con lo que he visto sólo nos queda verlos como motivo de contemplación, de análisis de sus alcances, de exposición estética, y al final como un motivo de placer y juego (¿dónde se ha perdido entonces el arte?)
¿Recuerdan? Dios fue declarado muerto hace más de cien años, y ello no quita que sigan existiendo sociedades donde los seres humanos maten por mantener su idea dios, pero la evolución del pensamiento humano que llevó a la corroboración mental de su no existencia es absolutamente incuestionable, sucedió y ha tenido consecuencias palpables en nuestra manera de ver el mundo y vivirlo...
La destrucción de la barreras de lo oculto y de lo subterráneo son ya parte activa de las sociedades abiertas de nuestro planeta, se están regulando, y finalmente se están volviendo normales; "normal" no es una palabra que me desagrade, al contrario es una palabra y una idea que me da paz porque evita disturbios innecesarios.
Surgirán nuevos "undergrounds", pero ya era hora de superar éstos (al menos en mi cabeza). Crearemos nuevas formas de ocultamiento, porque eso es parte de nuestra siempre fortuita y nunca lineal evolución humana.
(Los videos fueron tomados con teléfono celular por eso lo cortos y su calidad)
(1) En realidad el espectáculo escénico era de una muy baja calidad.
(2) Una gran diferencia con aquellos espectáculos de la época victoriana donde se ofrecía venta de boletos para ver análisis médicos de personas con deformidades o tratamiento de gente viciosa (muchos con "sexualidad desviada"), o las visitas pagadas a los asilos mentales donde la hipocresía era el escudo que ocultaba la morbosidad del espectador.
viernes, 1 de mayo de 2009
Marionetas javanesas de vara en el Museo asiático de San Francisco
Parece que el museo posee una colección de docenas de este tipo de marionetas ( y muñecos de otros teatros más), pero sólo unas cuantas están en aparador. (1)
"Rod Puppets (wayang golek) of Java, Indonesia.
Indonesian Puppet Traditions
Amond the performing arts traditions of Indonesia, the most familiar to outsiders is the shadow puppet theater (wayang kulit).
Another important, though less well known, Indonesian performing arts is the theater of three-dimensional rod puppets (wayang golek). Unlike the shadow puppet theater, which has been nurtured in the aristocratic courts of Central java,wayang golek has been a popular, nonaristocratic tradition. It has flourished along the northern coast and western Java.
The puppet theater of Indonesia is not a children's theater, although children are often fascinated by it. Its stories are derived from the great Indian epics the ramayana and the Mahabharata (which are familiar in varying degrees in much of Southeast asia), as well as from other literary works ad incidents of history. The stories come from both Hindu and Islamic contexts.
Performances
A sole puppeteer not only manipulates all the puppet characters but also speaks for all of them, at the same time creating sound effects and directing the accompanying musical ensemble.
Performances continue for many hours. They must not be interrupted for fear of causing disruptions in the everyday world, which the puppet world is seen as paralleling. because the puppet theater, in addition to portraying furious battles and raucous comedy,examines the most serious issues facing society, amaster puppeteer is thought to posees great spiritual power.
The Puppets
The puppets, carved of wood, are brightly painted, and dressed in clothing and jewelry of batik and other fabrics, leather, sequins, and beads. Their hands can be turned by the pupeteer, and their long arms are hinged at shoulders, elbows, and wrists, allowing the puppeteer to use the rods attached to the hands to create a wide range of expressive gestures.
The facial features, colors, and costumes of the puppets identify the characters they represent, from beautiful princesses to noble warriors to scheming courtiers to mischievous clowns to exalted gods. The Indonesian audience usually knows the stories presented, can recognize the puppet characters, and is aware of their powers and weaknesses as well as the quirks of their personalities. The characters are so familiar that you can say "our neighbor is acting like Bhima," and everyone will know what you mean."





