Si tienes algún interés en usar cualquiera de los artículos, imágenes o videos que aparecen dentro de este Blog, contacta antes de usarlos a Gustavo Thomas en: thomasgustavo@hotmail.com.

sábado 11 de julio de 2009

灯官油流鬼 L’Exécution Du Juge Infernal. Opera de Pekín, Teatro de Sombras y una directora francesa.


Durante el festival “Croissements” que organiza cada año el gobierno francés en China se presentó una curiosa producción teatral, 灯官油流鬼 o “L’exécution du juge infernal” (1). Considero el montaje como una curiosidad por las condiciones en que fue realizado y los elementos que intervinieron en él: 灯官油流鬼 fue una producción dirigida por una directora francesa, Sarah Oppenheim, estudiante especialista en teatro tradicional chino, quien decidió hacer algo que nunca antes los chinos habían hecho, unir en un montaje una pieza de la ópera de Pekín actuada por actores de ópera y por marionetas de teatro de sombras. Dos tipos de teatro que por tradición se han influenciado pero nunca mezclado, al menos hasta ahora.



Fotografías (slideshow) de "L'exécution du juge infernal 灯官油流鬼"





Para esta exploración Sarah tuvo a bien el reunir una estupenda compañía de teatro de sombras de Beijing, “Han Feizi” (2), y a un grupo de actores de la compañía juvenil de la ópera de Pekín, y entonces trabajar con las dos compañías, y las dos formas teatrales, en un montaje basado en la ópera clásica “铡判官” o “El caso Jinchan” (La traducción literal es “el magistrado guillotina”, es decir que el juez decide que se corte la cabeza del juzgado), una ópera denominada de “exorcismo”, una denominación para óperas que tratan de muerte, fantasmas y viajes a los infiernos o lugar de los muertos.

Los comentaristas chinos antes del estreno y la misma Sarah Oppenheim, hablaban de una occidentalización dentro del teatro tradicional chino: aún cuando se usan todos los elementos físicos y artísticos del teatro chino, la estructura del montaje se daba “al estilo occidental”, según la visión de Oppenheim, claro. La directora adaptó el texto de la ópera clásica china y realizó el montaje alternando teatro de sombras y teatro de la ópera de Pekín; con una duración de algo más de hora y media, Sarah buscaba mantener la atención del espectador actual y dirigió la historia en base a ello (3).

Yo había visto, unos años atrás, la ópera clásica representada por la compañía nacional de ópera de Pekín (4), y al momento de estar viendo el montaje de Oppenheim reconocí la escenas y algunas de las famosas arias. Yo recordaba esa ópera como de una alta calidad en cuanto al trabajo físico, y muy espectacular especialmente en la acrobacia. No puedo decir que la versión “exploratoria” de la directora francesa me haya atraído más que la otra, pero pude descubrir que era más asimilable, y mucho menos ambiciosa en cuanto a producción escénica. Lo que me maravilló, eso sí, fue el trabajo de la compañia “Han Feizi” con su maestría en el manejo de las marionetas de sombras, verdaderamente sorprendente en momentos, y de un altísimo nivel. Los actores de ópera en cambio, jóvenes y sin tanta expériencia, nos hacían extrañar aquella perfección técnica de los actores experimentados que se presentan en el teatro Chang’an (que había visto años atrás en el montaje de la pieza clásica en que se basaron), y me ponían a pensar en cómo eso precisamente se convierte en una de las necesidades de una producción de ópera de Pekín, la perfección técnica del movimiento físico y del manejo de la voz y el canto.

El material en video siempre será el mejor de los acercamientos a la experiencia que tuve como espectador:

Video (lista de reproducción con 12 videos) de L'exécution du Juge infernal




Años de ver teatro chino y también años de dilucidar su posible asimilación fuera de China, del uso de sus movimientos o de sus ejercicios (no soy el primero ni digo nada nuevo, claro), nunca me habían llevado a pensar en la idea de intentar “occidentalizar” su estructura y proponerla al público chino para que éste se acercara más a su propio teatro; ahora era un testigo de aquello, y era sorprendente "la osadía", mucho más viniendo de parte una directora de teatro francesa. La “osadía” es extrema en este mundo chino de la tradición y de lo establecido, en el mundo cultural chino del “deber ser”. Los periodistas y criticos hablaron antes de la puesta con cierto respeto y cierta sorpresa de la nueva idea, algunos la llamaron “subversiva” en sentido suave e irónico, pero después de las representaciones dejaron de hablar. Sarah consiguió que un grupo de artistas tradicionales la siguiera en su exploración, pero no consiguió que la respuesta a su trabajo tuviera implicaciones en el público y la sociedad teatral china; el poder cultural en este país es verdaderamente el de un estado teológico, de facto, y quienes debían estar para verla y criticarla y por lo tanto darle un lugar a su aportación no estuvieron ahí; el silencio del poder fue la peor de las respuestas.

Adoro la idea de ver este tipo de montajes, de estudiantes occidentales viajando por toda china, conociendo, aprendiendo de los maestros tradicionales, buscando explorar y practicar lo aprendido (5), y me quedo con ello, ahí es donde creo radica el mayor valor de la aventura de Oppenheim. Al final díganme, ¿quién (por más extraño y fallido que pudiera parecer), quién o cuántos entienden a tal grado dos teatros de cientos de años de tradición para adaptarlos y mezclarlos en la exploración de un nuevo estilo de montaje?





(1) Es el nombre en francés del espectáculo, no la traducción del nombre en chino. “La ejecución del juez infernal” como lo traduciríamos al español, sin embargo el sentido de la palabra ejecución sería el de ejecutar un acto por parte del juez.
(2) Hay al menos dos famosas compañías de teatro de sombras establecidas en Beijing, Longzaitian (que conocí el año pasado) y Han Feizi. Así que al fin pude conocer “la otra compañía” de la capital china. Pueden ver mis entradas del blog dedicadas a mi visita al teatro (ahora o demolido o en rehabilitación) de la compañía Longzaitian en:
http://gustavothomasteatro.blogspot.com/2008/10/compaa-de-teatro-de-sombras-longzaitien.html http://gustavothomasteatro.blogspot.com/2008/11/longzaitian-compaa-de-teatro-de-sombras.html
(3) Pueden leer una entrevista (en inglés) en el sitio de The Beijinger, una revista de entretenimiento en Beijing, donde Sarah Oppenheim habla de los porqués del montaje: http://www.thebeijinger.com/blog/2009/06/08/Shadowplay-Sarah-Oppenheim-s-new-stage-production-explores-the-underworld
(4) Hay una entrada del blog a esa puesta, sólo video y escenas que me parecieron interesantes, ninguna apreciación crítica sobre el montaje:
http://gustavothomasteatro.blogspot.com/2007/02/opera-de-pekn-long-bao-medita-en-el.html
(5) Sarah, sinóloga y especialista en teatro chino, viajó duarnte un año por toda China en busca de experiencias con óperas de fantasmas, y teatro de sombras, y aprendió diferentes formas de trabajar las marionetas de este teatro tradicional. Pueden encontrar una hermosa descripción de la vida cultural de sarah en el blog de una de sus compañeras de viaje a través de China: http://silkroadproject.blogspot.com/2007/02/shaanxi-province-light-and-shadow.html

"Sarah Oppenheim, my travel partner, is a petite French woman with a fierce character. Working on her masters in Chinese theatre, she is also learning the art of puppet play in Beijing. Rehearsing every day with her troupe members in a run-down shack huddled around a coal oven, she is learning how to “walk” her puppets. To learn the art of Dongbei puppets (from Northeastern China), her master insists that she needs to “walk” her puppet for at least one year to gain the dexterity of a professional. There are many walks he claims: a calm and serene character must have a slow stride, like deep breathing, up and down, slow and steady. A clown however, must be in constant movement, his head bobbing up and down, tripping occasionally – ready to make the crowd laugh. Sarah’s master insists that she can be initiated to other puppet movements, only after learning all the walks. From her almost four months of daily practice, Sarah has calloused hands and a protruding new thumb muscle. She is fed up with “walking”.
Mr. Wei laughs at Sarah when she tells him what she is learning, and says that in Beijing people are too caught up on details He tells us that it only takes a month to learn the basic puppet techniques of the Huaxian shadow play and only about one year with the troupe to learn multiple dramas and most of the techniques. In past decades this apprenticeship took longer as most people were analphabet, and had to memorize the words and music for each play, which could take around three years. Sarah is excited to learn about today’s accelerated learning and Mr. Wei invites her to study with the troupe this spring. One month of study to become an ambulant puppet player. Sounds enchanting."




viernes 3 de julio de 2009

Festival Monlam 2009 (Año Nuevo Tibetano) Día 4: Danza-Teatro Cham en el Monasterio Rongwu. Segunda Parte: Inicio de la Danza.

Nota: Esta entrada forma parte de una serie completa sobre el festival Monlam o Año Nuevo Lunar Tibetano realizado en el Monasterio Rongwu, en Repkong, Qinghai, China. Ver la introducción a esta serie de narraciones en la entrada del Blog del 18 de marzo de 2009: "Festival Monlam 2009 (Año Nuevo Tibetano) Día 1: Procesión de la estatua de Buda en el monasterio Niantog."



Día 4
Danza-Teatro Cham en el Monasterio Rongwu.




Narración de la segunda parte: Inicio de la Danza.



Pueden leer la introduccióna a este día 4, ver el video y leer la narración de los prelimiares de la danza Cham en la entrada del 19/Julio/2009.


Los cornos habían sonado en el techo pero también dentro del templo. Los monjes comenzaron a salir en su ya para nosotros clásica presentación, sin embargo está vez sólo salieron aquellos que participarían de algún modo en la danza, los demás permanecieron en el templo, y muchos se mostraron como simples espectadores.

Los primeros en salir fueron tres monjes llevando dos cornos, cargados en las bocas de enfrente por uno de ellos, los otros dos los sostenían por la otra punta y a su vez los tocaban. Una imagen curiosa y fascinante. Como era de esperarse el primer monje depositó la boca de los cornos sobre el pedestal de los esqueletos, mientras los otros seguían tocando. Tras de ellos venían algunos principales con campanillas, y después todos los demás que portaban instrumentos, decenas de tambores y decenas de platillos.




Tocando una música que se haría omnipresente con su monotonía durante toda la danza, las decenas de monjes-músicos tomaron su lugar a los lados enfrente del templo principal, en lo que para nosotros occidentales llamaríamos el escenario. Se ubicaban mirando hacía nosotros, así que se deducía que el espacio principal no estaría donde ellos si no abajo, en el círculo marcado en la plaza, donde se encontraban la pirámide de la calavera iluminada y las tres lanzas con banderolas.

Dos personajes salieron del templo que para ese momento ya se había convertido en el lugar de entradas y salidas durante la representación. Estos dos personajes daban la impresión de ser dos calaveras “alegres” o “”muy vivas”; sus cabezas-calaveras eran muy similares a aquella imagen de la “muerte iluminada” que describí en la entrada pasada, poseían los dos la misma flama encima de su coronilla y las orejas en forma de moño o alas; su vestuario, bastante curioso y que creo identificaríamos fácilmente con el vestuario de algún arlequín de nuestra cultura, con franjas horizontales de colores, en telas de olanes.




Apenas viendo sus movimientos iniciales se descubrí que no había una preparación física especial, técnicamente hablando, así que no esperaría maravillas acrobáticas o movimientos de una estética pasmosa. El ritual seguía siendo lo más importante, la consecuencia estética es un agregado de nuestra cultura, no aún en la de ellos; lo que había y se hacía allí tenía un propósito religioso ritual concreto, es decir, no esperaban nuestro aplauso de aprobación o gusto.

Aquellos personajes llevaban en una muy simple coreografía-desplazamiento un recipiente de madera en forma de triángulo y lo depositaron sobre el tablado central, aquél que tenía el dibujo del hombre con el cuerpo abierto. El triángulo contenía algunos objetos poco identificables desde mi posición pero que en el futuro serían utilizados y tendrían su importancia en la representación. Los personajes “como esqueletos alegres” continuaron sus movimientos, ésta vez como si marcaran un espacio alrededor del tablado a través de varios cruces entre ellos y rodeándolo, al final salieron literalmente corriendo. La salidas (o entradas) siempre hacia (o desde) el templo.

Una vez sin danzantes la música marcaba una especie de transcisión, sólo los sonidos de los cornos. Durante un minuto o dos nada pasó. Entonces apareció el primer demonio. acompañado con la música de los platillos Una imponente máscara como cabeza, con cuernos que en sus puntas tenían llamas, con coronas de flamas en su cabeza, hocico de animal, fauces, cabello y barba largos y negros; su traje colorido, entre telas y listones, con amarres de diferentes tipos; u
n cetro dorado o tal vez un arma en su mano. Su entrada fue en un baile circular, como brincando en el mismo punto pero alternando las piernas, su danza siempre siguiendo el ritmo de los platillos.

La entrada de este demonio pareciera de suma importancia, presentando un suceso que desencadenaría todo lo que estaríamos por ver: detenido por cinco de los monjes principales, vestidos en sus imponentes trajes y armados con incienso y una vara seca, el demonio se le obligaba a realizar sus movimientos en el escenario encima de las escaleras, al mismo nivel de los músicos; cada uno de esos movimientos era una especie de ataque, de querer empujar y poseían climax y anticlimax, subiendo y bajando de nivel e intensidad, casi acuclillándose en su movimiento circular o elevándose hasta el ataque, mientras los monjes permanecía impasibles frente a él, dándonos la espalda, evitándole pasar.
Al parecer la danza del demonio fue más fuerte que la detención de los monjes, la música cambió usando ahora los cornos y los tambores, había un climax; los monjes abrieron el camino al demonio principal y al ritmo de la nueva parte musical comenzaron a a salir del templo más demonios. No puedo asegurar que hubo una derrota de los monjes, no había acción de su parte, no había reacción sólo sus posiciones y movimientos de desplazamiento casi automáticos. Aquellos monjes con su incienso y vara seca descendieron al espacio abierto de la plaza y se ubicaron en el primer círculo dibujado frente a los espectadores.

Los otros demonios salieron del templo, 15 o 20, en parejas, y cada uno vestido y enmascarado diferentemente, cada uno con aditamentos propios de su personalidad o de sus atributos: algunos con espadas, otros con rosarios, otros con cuchillos, otros con bastones. Todos bailando en la misma coreografía repetitiva circular, de ida y vuelta, y en dirección al enorme espacio de la plaza, ahí se ubicarían todos danzando dentro de los círculo ya marcados.

Aunque atento a lo que yo creía me "contaban danzando" me perdía inevitablemente en el brillo de los colores, en la observacion de aquellos objetos que cada uno llevaba en su mano, y por supuesto en las máscaras de madera con sus imponentes facciones; caras de aves, de animales y de seres fantásticos, pesadas como se veían, con montones de pelo, telas y tocados. Tal colorido, tal sorpresa visual y esa cantidad de danzantes bailando hacía del espectáculo un verdadero gusto para los ojos, yo estaba totalmente fascinado y así también lo estaban los demás extranjeros que veíamos la danza; los tibetanos, la gente de Repkong, no puedo saberlo, veian atentos, hablaban entre ellos, comían, y también a veces no atendían.




*

En el caso de que la desesperación por ver el video con la danza completa (No las 5 horas, si no una edición de alrededor de 40 minutos) sea insoportable, pueden ver los 4 videos en una lista de reprodución que hice en Youtube:




viernes 26 de junio de 2009

Michael Jackson: La creación de la personalidad desde lo "natural" hasta la "supermáscara pirandelliana".



Podemos hablar mucho y dar varios ejemplos, hacernos fanáticos del amor que sentimos por él como alumnos y amigos, pero estimo que tomamos cierta conciencia de la genialidad de Antonio González Caballero cuando en la vida misma, en las puestas en escena, en nosotros mismos, corroboramos las aplicaciones de su método de actuación, o en todo caso, corroboramos aquello que González Caballero observó e hizo método para reproducir en escena, y que maravillosamente se repite en diferentes grados a través de las épocas, en la vida cotidiana y en todo ser humano.

La llamada transformación Pirandelliana o Superrealista (la supermáscara) habla de aquello que se teatraliza al máximo y que a su vez forma parte de la vida real, de aquello que se pierde tanto en la irrealidad que no descubre núnca que esa irrealidad se ha vuelto una realidad real viviendo como lo que es "una irrealidad".

La máscara pirandelliana se trabaja con el tiempo, se hace cuerpo en los seres vivos, posee diferentes grados, se puede observar de una manera simple, refinada o plenamente en bruto; y González Caballero nos pedía ver esos ejemplos en la vida, encontrarlos y grabarlos en nuestra memoria.

Hoy fue anunciada la muerte de Michael Jackson, cantante famoso norteamericano e ícono de una época en el mundo del pop; su vida no me importa más allá si no porque en el escándalo de su muerte se han creado maneras de recordarlo, de analizarlo y de valorarlo. La transformación de la cara de Jackson que se da en el video que presento a continuación es hasta ahora el mejor ejemplo visual documentado que he encontrado de la creación de la máscara Pirandelliana en un ser vivo: una transformación que va desde el niño (dentro de lo "natural" o normal de un niño) hasta la creación que él mismo hizo de su propio personaje "pirandelliano en bruto". No es ésto que vemos la transformación "normal" (si la hay) que va de la infancia a la madurez, no, ésto que vemos es la transformación que va de la realidad a la irrealidad, de la realidad a la fantasía; vemos el alimento mental que transforma el cuerpo, las facciones, haciendo uso de todos los medios posibles para lograr esa transformación.

Convertido ya al final de su vida en un personaje de fantasía el señor Jackson seguía siendo un ser humano, vivo... y vivía las tragedias que desencadenan los actos de todo ser humano en sus condiciones (lo que González Caballero llamaba "la tragedia pirandelliana").

Hoy murió el personaje, era real en su irrealidad que a todos asombraba.

El video no es un estudio del método de González Caballero, es la simple presentación en 30 segundos de un programa que aprovecha la fama de este hombre para hacerse de mayor rating. Es lo que se desprende de la edición del mismo lo que es valioso para mí y para quien sigue el método de actuación de González Caballero.



Video: Michael Jackson y su transformación facial durante toda su vida.



El mismo video en ipernity:







Pueden ver, siguiendo el link a continuación, una página que se dedica a recabar la línea de eventos concerniente a la transformación de la cara de Michael Jackson desde los años 70:

viernes 19 de junio de 2009

Festival Monlam 2009 (Año Nuevo Tibetano) Día 4: Danza-Teatro Cham en el Monasterio Rongwu. Preliminares.




Nota: Esta entrada forma parte de una serie completa sobre el festival Monlam o Año Nuevo Lunar Tibetano realizado en el Monasterio Rongwu, en Repkong, Qinghai, China. Ver la introducción a esta serie de narraciones en la entrada del Blog del 18 de marzo de 2009: "Festival Monlam 2009 (Año Nuevo Tibetano) Día 1: Procesión de la estatua de Buda en el monasterio Niantog.
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Día 4
Danza-Teatro Cham en el Monasterio Rongwu.


Cuatro días de extraordinarios eventos crean una energía incomparable y también una sed de ver y aprender sobre todo aquello que se ha visto. Los días anteriores me habían servido como una maravillosa introducción para poder presenciar 5 horas de un espectáculo único por el que había ido especialmente a Repkong, la danza-teatro tibetana Cham.

La llamada danza Cham (o danza de los demonios enmascarados) es una representación ritual que se realiza solamente en el budismo tibetano (1), teniendo diferentes versiones de la misma en toda la región tibetana que abarca desde Nepal, Bután y el norte de la India hasta la estepas de Mongolia, pasando por supuesto por todo el llamado Tibet. Le llamo danza-teatro porque posee elementos que reconocemos en occidente como teatrales y dancísticos, aún cuando la tradición religosa tibetana la llame solamente "baile" es un acto que utliza música y movimiento pero además cuenta una historia a través de personajes; en círculos especializados estos actos serían llamados "actos performativos" o "actos representacionales".

La antigua región tibetana de Amdo, hoy Tongren, es una muy respetada región dentro del budismo tibetano y se le tiene muy en alto porque es lugar de nacimiento del actual Dalai Lama (exiliado en Dharamshala); cubre la totalidad de la enorme provincia china de Qinghai, llena de montañas, valles secos y fríos, y con una población totalmente ignorante (a excepción de la población inmigrante china y muy pocos privilegiados), de estracción rural y profundamente religiosa. Es también famosa porque en ella se dieron protestas tan fuertes como en la misma Lahsa en mayo de 2008. La región es puramente tibetana aún cuando esté gobernada por China y sea parte de China.

La danza Cham de Amdo tiene su especial estilo, y no es necesario ser un estudioso para descubrirlo, uno puede ver la misma danza de Bután o Nepal o del Templo Lama de Pekín (2) y las diferencias son evidentes.

El ritual en sí mismo se realiza como el punto culminante de los eventos del año nuevo tibetano (año lunar en Tibet) en el último día de celebraciones, y es representado por un grupo selecto de monjes preparados especialmente para ello. Algunos hablan de transmisión directa de maestro a discípulo de poderes esotéricos a través del baile.

La danza Cham tiene posiblemente un origen chamánico pero se ha convertido en un evento más dentro de una época religiosa importante (en este caso el año nuevo lunar), danza que ya no provoca trance ni en los que la realizan (los monjes) ni en quien la ve, sin embargo sigue siendo de particular importancia religiosa y hoy por hoy, teatral y turística. El pueblo la espera con ansia, y su realización tiene una muy particular estética, comparable con algunas danzas indígenas de origen prehispánico. La evolución a un acto perfomativo o teatral sin embargo parece no haber dado pie a un cambio radical de su estructura para hacerla más accesible o soportable a su público, aún cuando se habla de que el el pasado algunas danzas debieron durar días, hoy por hoy, su duración es aproximadamente de entre 4 y 6 horas, su música es monótona al igual que sus movimientos, y nadie recibe una explicación sobre lo que vió; como en todo en el budismo tibetano todo se explica con el tiempo de práctica y dentro de la vida monástica, nunca al lego.



Diapositivas de La danza-teatro Cham realizada en el monasterio Rongwu. Feb, 2009.






Narración del evento.


Debido al largo de la danza y a la cantidad de material que tengo de ella, he partido mi descripción del evento en cuatro partes y a su vez en cuatro entradas dentro de este Blog, lo que hará un tanto más accesible los detalles que considero importantes de compartir.

Debo repetir, una vez más, que no soy un estudioso de los actos performativos ni de la teatralidad budisto-tibetana y que por lo tanto desconozco en gran parte las estructuras y los porqués de lo que he visto, desde el día que vi esta representación en Repkong he aprendido algo pero no abusaré hablando de más (espero...); sin embargo creo que tengo un ojo teatral afilado y un espíritu aventurero (¡Vamos!, hice un viaje a una región tibetano-china para ver ésto) y ambos me ayudan a transmitir aquello que observé de una singular manera. Ustedes pueden o no seguir mi descripción escrita, es su decisión, pero las fotos y el video (editado en un sentido cronológico de eventos) son el documento en bruto, son la joyas que hay que ver.

Mi consejo entonces es seguir la descripción primero en texto y después ver el video correspondiente a esa primera descripción, y una vez revisado pasar a la siguiente. Sé que ésta y las otras 4 entradas de esta serie no son de una sentada rápida frente a la pantalla, así que promuevo la paciencia y el disfrute lento y pausado.

En el caso de que la desesperación por ver el video con la danza completa (No las 5 horas, una edición de alrededor de 40 minutos) sea insoportable, pueden ver los 4 videos en una lista de reprodución que hice en Youtube:






Primera parte: Preliminares



En la fría mañana del 9 de febrero de 2009 el complejo del monasterio de Rongwu mostraba un delgado pero continuo río de gente que llegaba al último día de celebraciones del nuevo año tibetano; llegando de todas las regiones vecinas, cada uno se postraban tres veces (o más) frente a la gran Buda dorada de enmedio de la enorme plaza de entrada, después seguían su peregrinación por todo el monasterio, realizando sus rezos y entrando y saliendo de cada templo.

A las 10:30 a.m. todo seguía en aquella cama. Dentro de la plaza del templo principal de Rongwu había reunidos unos cuantos grupos de aldeanos y varios monjes adolescentes; cerca de la entrada del templo
pude observar una especie de soporte metálico con dos imágenes de esqueletos en movimiento, con los brazos y las piernas muy abiertos, un soporte de aquellos larguísimos cornos tibetanos.

Dentro del templo ya estaban sentados muchos de ellos, esperaban su desayuno ritual, un pedazo de pan duro y té, mientras algunos de los principales realizaban movimientos de preparación para su asamblea. Pudimos entrar al templo y presenciar algunos de esos movimientos rituales: llevar incienso y caminar con él por todos los pasillos, encender una y otra vez velas y cirios en los altares, los novicios aplaudiendo en sentido ritmico, acciones algunas familiares algunas incomprensibles. Contrario a otras veces nos dejaron tomar fotos y algunos chinos imprudentes se metían más allá del pasillo de entrada y como si los monjes fueran objetos a su disposición les tomaban fotos y video.


Como consideraba que esta vez la importancia estaba en los monjes que realizarían la danza, me salí del templo para buscarlos y encontré algunos preparando “el escenario” en el medio de la plaza.

Una estructura triangular con tres lanza-astas con banderolas sobresalían en la parte trasera (o frontal de la plaza), frente a la puerta principal, y en medio de esa estructura triangular había una mesa con tres pequeñas cabezas en cada esquina: una especie de calavera, una pintada de verde y una pintada de rosa, que yo explicaría como los tres estados del cuerpo, uno saludable, otro enfermo y otro muerto. Casi en medio de la plaza había un tablado con una gran imagen pintada de un ser descarnado y en los laterales mirando hacia el exterior varias calaveras.


Cuando preguntaba sobre todo ello al guía, él tan asombrado como yo de observar cada cosa (y tomarles foto), sólo repetía cierta información aprendida de memoria, que la danza era referente a los demonios y que servía como un exorcismo, por eso todo aquello que había ahí nos recordaba a la muerte. Era evidente que eso debió ser en un principio, pero ahora ¿qué? ¿Es sólo un ritual sin mucho sentido para la gente como muchos de los de nuestra iglesia católica, de nuestras fiestas de pueblo, que han perdido su origen y su funcionalidad espiritual? Preguntaba sobre el efecto en la gente, sobre si seguía siendo vigente, pero mi guía, chino de la etnia Han no religioso o investigador, tenía limitaciones para contestarme ciertas preguntas. Es posible, que se hubiera perdido todo sentido ya, o que simplemento el hecho de que los monjes realizaran este exorcismo-danza crearía buenos augurios para el año venidero, como un amuleto;, sin necesidad de ningún tipo extra de partiipación; pareciera que en este acto la gente no reaccionaría tan ferviente como en los otros anteriores: ¿bailarían,? ¿cantarían durante la representación? ¿Gritarían, hablarían con los personajes? Mucha expectación y duda, sanamente me decidí por seguir observando.

El grupo de monjes-bailarines permanecían vestidos con sus típicas túnicas rojas pero esta vez calzaban un tipo especial de zapato: blanco, de piel con motivos de tela en una franja central, con una muy pequeña elevación y con dos pequeños picos elevándose en la punta; un tipo de zapatos que no había visto en ninguno de los otros eventos anteriores.


A diferencia de los otros días los monjes ahora estaban un tanto más preocupados por delimitar el “espacio” mismo de la representación; para ello contaban con un costal de cal y se preguntaban sobre las dimensiones exactas de la plaza para realizar un círculo, de hecho para realizar dos. Una vez dibujados los círculos con la cal, la gente pudo ubicarse para sentarse fuera de ellos y quedarse ahí hasta la hora de la representación. Los monjes pintaron además una serie de cuadros al pie de las escaleras que llevan al templo principal (lo que denominaríamos el escenario) y que parecía ubicaban lugares para cada uno de los personajes que participarían en la danza.

Salieron dos monjes del templo (dentro seguían en rezos) llevando una estructura tipo pirámide de madera que en la punta tenía una calavera muy bien definida y una especie de moños de tela como orejas (o alas) y una llama en su cabeza, como si fuera una “muerte iluminada” o "la espiriutalidad de la muerte". Depositaron la estructura sobre la mesa de las tres cabezas y regresaron al templo.



Los cornos ubicados sobre el techo del templo principal comenzaron a sonar y una gran algarabía en los espectadores se dejó sentir, parecía que la danza iba a comenzar.









(1)
No hay que confundir el nombre Cham con otras danzas denominadas igual por una coincidencia de sonido, y debido a la transcripción a nuestro alfabeto de la palabra tibetana. Algunos para diferenciarla la llaman Tcham.
(2) Se pueden encontrar varios video de la misma danza en Youtube o buscando en Google. Es mejor en la búsqueda agregar a "Cham dance" la palabra "tibetan' or "budist". La b´suqueda en español puede ser muy limitada en resultados pero también funciona.


sábado 13 de junio de 2009

Teatro La Fenice presenta "Madama Butterfly" en Pekín.




Cuando supe que el Teatro La Fenice venía a presentar "Madama Butterfly" a Pekín, no dudé ni un instante en ir a verla. El Teatro Nacional (o Centro Nacional de las Artes Escénicas) sería un hermoso marco para esta nueva producción.

Soy sólo un aficionado de la Ópera, bastante rudimentario diría yo, y esta pieza de Puccini es un evento "imposible de perderse". Gente de teatro como soy, amante de las vanguardias y de la exploración, he tenido siempre mis reservas sobre la poca evolución "teatral" de este género escénico, y muchas veces he estado en contra de las formas de modernizar los montajes de óperas cumbres. Adoro aquellos momentos en la historia de la ópera donde había novedad y cambio: Haendel, Wagner, la Opera realista, los postmodernos; directores que como Stanislavski que buscaban un verdadero actor para el género; pero así mismo adoro mantener una ópera tal como fue creada y para lo que fue creada; al final es un género que como el ballet nos sirve para conocer también las necesidades escénicas de una época y disfrutar del gusto estético a través del tiempo; la ópera nos permite con su propia codificación ver un Ariosto casi tal como fue representado en su momento, o una ópera de Verdi repitiendo un estreno en la Venecia del siglo XXI.

Comentaba a un amigo que gusta de escuchar la ópera pero no de ir a ver los montajes, que en realidad mi única pasión por ella era "vivirla" como espectador, es decir, escucharla en vivo, y no temo soportar montajes absurdos, actuaciones sosas y tedio dramático, sólo por el hecho de escuchar esa música y esas voces en frente de mí. Pero en el fondo siempre guardo la esperanza de ver un montaje que me haga sentir verdaderamente en un evento escénico total de primer orden y quedar para siempre grabado en mi memoria; bueno, no fue el caso de esta producción de La Fenice.


Haciendo a un lado la siempre alta calidad de voces y música en una compañía como ésta, y que disfruté enormemente, el montaje en sí no fue de mi agrado; sentí que una escenografía tan "excesivamente" moderna (minimalista nórdico-japonesa con juegos de perspectiva, diría yo) hacía perder el juego "realista" de una de las más conocidas óperas de Puccini, hacía perder también ese gozo del melodrama que ofrece la historia misma; historia de por sí absurda desde su origen, con una orgía desbocada de nombres y conceptos ignorantes de la cutura oriental, pero que dentro del código del melodrama de la ópera funcionan e incluso ayudan a exhaltar las pasiones y la emoción en el espectador.

Ya me he adaptado a los excesos del vestuario y del maquillaje en los personajes masculinos japoneses que aparecen en esta ópera, parece que es una regla en todo montaje de ella, y con la versión actual no fue la excepción (aunque creo que los espectadores chinos la habrán visto como algo verdaderamente extraño e incluso ridículo): personajes disfrazados como "chamanes" orientales estilizados con motivos de la ópera china o del Kabuki japonés, y con muñecos colgando en su cuerpo, tal como se oye.

Esta vez, Butterfly, su cuerpo, más allá de la siempre pesadez de las actrices de ópera, padecía de debilidad y monotonía, con una "aparente" frialdad japonesa, sus movimientos eran dirigidos con exceso y duros (cortando aire con las manos dirían algunos de mis más viejos maestros de actuación), y con una escena sola, desde mi punto de vista, para recordar: aquella donde Butterfly decide esperar con su hijo y la criada la llegada de Pinkerton, de quien se sabe que ha vuelto a Japón; música bellísima y suave, llena de una sensación de soledad, y de impotencia; el director los sienta a la usanza oriental (sentados sobre sus rodillas) tras una mampara translúcida, sin ninguna acción, sólo esperando; fueron algunos minutos de nada de movimiento y gran belleza.

El final de la obra tuvo un curioso cambio, que es muy válido comentar: ¿quién no recuerda que Butterfly muere porque se hace "harakiri" en la desesperación de verse perdida sin marido y cediendo a su hijo? Bueno, pues esta vez, el director Daniele Abbado, en un aparente detalle de genialidad (¿o tosudez?), hace que Butterfly muera de lo que sería un ataque al corazón, ¡vamos, de la impresión¡ La mujer iba a clavarse el cuchillo cuando llega su hijo, olvida el cuchillo por atender al niño, canta su última aria, el niño se va, y ella en la desesperación muere en medio de la escena en una especie de ataque para quedar tendida, muerta, como una mariposa que será clavada por un alfiler.

Ante este momento mi reacción fue totalmente retrógrada, ¡y vaya que me sorprende!: ¿por qué no la dejó morir como "debía" de morir? Todos adoramos el harakiri, ¿quién va adorar un final así?

En fin... Aquí tienen las dos versiones en video: primero la muerte de Butterfly por ataque al corazón, en el montaje que ví pero en una función en Italia meses atrás, y después un video de una versión filmada de la ópera con la clásica muerte por harakiri.



Tuve suerte y encontré en Youtube que alguien videograbó una función casi completa, televisada y presentada en un cine, del mismo montaje pero en Italia; si tienen tiempo podrán ver casi todo el montaje que yo ví en el Teatro Nacional de Pekín, sólo con cambios en los cantantes principales, claro. Es lo que se llama una lista de reproducción, asi que son algo así como 13 videos que se pueden ver en la misma ventana, uno tras otro.