Mostrando las entradas con la etiqueta Pekín. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Pekín. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de junio de 2009

"Dialogue" ( 对话 ). Una coreografía dialogada entre un irlandés y una china...




Fearghus Ó Conchuir (el apellido es el conocido irlandés "O'Connor" pero en diferente pronunciación) es un bailarín y coreógrafo irlandés que viene regularmente a China a participar en intercambios dancísticos con bailarines y bailarinas chinos. Fearghus participó en un festival de Performance en Dashanzi 798 en 2007, y pueden ver parte de su participación en un video de una entrada de este Blog del 7 de marzo de 2008.

Según él mismo cuenta, el bailarín irlandés había estado durante algo más dos años haciendo un diálogo artístico, dancístico, con Xiao Ke, su compañera china en esta coreografía. Este diálogo tuvo su primera presentación en Dublín en julio de 2008, pero el proceso de esa interomunicación dancística no terminó ahí. Hace un mes Ó Conchúir se reunió una vez más con su contraparte china para seguir trabajando en ese muy personal diálogo y exponerlo esta vez al público chino. Fearghus Ó Conchúir lleva un Blog sobre sus andanzas por el mundo y su danza en él, si quieren darle un vistazo... : http://bodiesandbuildings.blogspot.com

"Dialogue" or "对话" se presentó el 1 de junio de éste 2009 en el Teatro Penghao en Pekín.



Fotografías de "Dialogue". Teatro Penghao. (Junio, 2009)




Video (en Exposureroom, completo): "Dialogue". Teatro Penghao. (Junio 2009)
DIALOGUE. A Dance Performace by Fearghus Ó Conchúir and Xiao Ke. By Gustavo Thomas
View in HD Download 720p HD Version Visit Gustavo Thomas's ExposureRoom Videos Page



Video (en Youtube, 2 partes): "Dialogue". Teatro Penghao. (Junio 2009)




viernes, 27 de febrero de 2009

"¿Qué hizo Chiang Ching (Jian Qing) en arte y literatura?" Un artículo de la revista "China reconstruye" de mayo de 1977





La última visita a México, tan pequeña como fue (9 días), me dió sin embargo una gran cantidad de material de trabajo, desde las entrevistas con Guadalupe Durón sobre el Método de Actuación de González Caballero hasta el impulso de escribir al fin aquellas entradas dedicadas a las artes escénicas durante la Revolución Cultural en China. Ese impulso lo recibí cuando haciendo limpieza de mis antiguas pertenencias descubrí una revista que de niño mi hermana me había traído de un viaje a China que realizó cuando era gimnasta del equipo nacional mexicano, en 1977; el nombre de la revista era "China Reconstruye" y el número nada más ni nada menos estaba dedicado a la nueva puesta en escena de una de las últimas obras revolucionarias modelo, la ópera "La Muchacha de los cabellos blancos" (existe también un ballet con el mismo nombre), e incluye un enorme artículo sobre Jiang Qing (Chiang Ching es escrito así en esa época en un diferente "pinyin" del mandarín), la esposa de Mao que había sido encarcelada en 1976 y que esperaba un juicio sumario.

El artículo es profundamente esclarecedor sobre la situación en China en aquellos momentos, y en especial sobre la situación cultural, en la necesidad de poner orden o de ordenar las cosas de otra manera en ese rubro. No se necesita conocer mucho de la manera de escribir del periodismo chino para darse cuenta que es una manipulación de la historia en un momento de cambio, lo que antes era bueno y respetado ahora era malo y debía ser minimizado, ridiculizado, y cambiado de manos. En este artículo podemos leer cómo el destino histórico de Jiang Qing ya ha cambiado y cómo China vive la nueva versión de los hechos, de la historia, la versión de aquellos que la derrocaron y de aquellos que la odiaban.

Las verdades en estos lugares del mundo se ocultan en multitud de capas engañosas, multitud de máscaras, multitud de subtextos y en momentos, peligrosamente, podemos dudar incluso de nuestra personal experiencia de los hechos y por lo tanto de nuestra propia verdad... Ese es también un legado de la China "sabia" y milenaria.

He escaneado totalmente el artículo y ustedes pueden leerlo haciendo click en las imágenes de cada página de la revista, aparecerá entonces en otra página de internet una foto de tamaño bastante adecuado para leer el artículo como en su original.










domingo, 25 de enero de 2009

Teatros de corte de la dinastía Qing (III): Chang Yin Ge, dentro de la ciudad prohibida.




En septiembre de 2008 visité por cuarta o quinta vez “La ciudad prohibida”, pero esta vez iba con una sola intensión, conocer uno de los teatros más importantes de China, el lugar donde los últimos emperadores chinos habían visto actuar a las más grandes figuras de la ópera tradicional, donde los mecanismos de cambios de escenografía y la escenografía misma estaban a la par o superaban aquellos de la Europa contemporánea.

El Chang Yin Ge o “Pabellón de las alegres melodías” es el tercero de los teatros de corte construídos durante la dinastía Qing que expongo en este Blog, tal vez el primero en importancia por su ubicación, dentro de La ciudad prohibida en Pekín. Los otros dos teatros, el Deheyuan (dentro del Palacio de Verano) (1) y el teatro situado dentro de la villa de verano en Chengde (2), me habían sorprendido por su tamaño, por su belleza y por su originalidad, al final son muy pocos los teatros construidos especialmente para la corte durante las dinastías Ming y Qing, y esperaba lo mismo de éste en Pekín.


La ciudad prohibida es el palacio tipo ciudad que fue casa de los emperadores chinos y su corte durante algo así como 500 años; impenetrable para el chino común, sus puertas fueron abiertas hasta después de la revolución comunistas en los años 50 cuando fue convertido en un museo. Conteniendo varios escenarios, no fue sino hasta la segunda década del siglo XIX que con la importancia del nuevo teatro de ópera, lo que después sería llamado Jingju o Teatro del Norte (la ópera de Pekín), se exige un escenario acorde con sus posibilidades de espectacularidad.


El escenario fue construido en el ala este de la ciudad prohibida, dentro del Chang Yin Ge o “Pabellón de las alegres melodías”, en el que se acostumbraba presentar música y danza. Como en todo espacio arquitectural chino, el escenario se ubicó dentro del pabellón, que era una área cuadrangular dentro de un espacio abierto (es decir una especie de patio, sin techo); a su alrededor pasillos y enfrente un edificio, llamado “Pabellón de la lectura”, que servía para albergar como espectadores al emperador y a sus más cercanos miembros de la corte.




La belleza de las formas arquitectónicas de La ciudad prohibida, los colores y los materiales y su decoración misma son insuperables en toda China, una experiencia maravillosa para los ojos y la mente. Sin embargo siendo el tercer teatro que veía de su estilo confieso que no estuve tan impresionado como con los anteriores, pero hice un esfuerzo y dejé de lado mis otras experiencias, entonces intenté disfrutar de la belleza y singularidad de este teatro, y de verdad lo hice. Era verdaderamente espectacular.


Estos teatros de corte en realidad deben ser llamados “escenarios” no teatros, pues como antes lo comenté fueron construidos dentro de pabellones de palacios; el teatro entonces sería el pabellón mismo con sus edificios alrededor, lo que admiramos es el escenario mismo, la construcción que albergaba durante la representación a la orquesta de músicos y a toda la compañía de actores y cantantes, con sus vestidores, sus salones de tramoya, bambalinas, etc... una arquitectura única en el mundo.


Transmito la información que nos dan en el lugar:

"Este pabellón fue construido en 1776 (el año 41 del reinado de Qianlong durante la Dinastía Qing). En 1817 (el año 22 del reinado de Jiaqing), un escenario de ópera de tres pisos, el escenario más grande en el palacio, se añadió al pabellón. El pabellón tiene 20,71 metros de altura, con un área de construcción de 685,94 metros cuadrados. El piso superior del escenario se llama Escenario de la Felicidad; la parte media, Escenario de Posición, y el piso inferior, Escenario de la Longevidad. El Escenario de la Longevidad tiene cinco trampillas en el techo, las que llevan al segundo nivel, al Escenario de Posición. Por las trampillas, hay cabrestantes y ruedas, permitiendo entradas y salidas de seres sobrenaturales, fantasmas y demonios. Durante espectáculos de gran escala, actores aparecían en los tres pisos a la vez. El escenario puede albergar hasta 1.000 personas. Este pabellón se encuentra frenta al Yue Shi Lou (Pabellón para la lectura) en el norte. Las dos palabras "Chang Yin" significan tanto en voz alta como sonido alegre ". (3)


Una maqueta en la galería-museo




Dentro del Yue Shi Lou, el llamado “Pabellón para la lectura”, se ha montado una exposición permanente con fotografías de los teatros de la ciudad prohibida, esquemas de su estructura, objetos utilizados en él, y en especial se exhibe una maqueta que muestra un corte del escenario en un momento de representación, donde puede observarse toda la ingeniería teatral usada en él, así como los lugares donde los actores se ocultaban o esperaban sus entradas. Tomé un video de la maqueta que, aunque pierde calidad por el hecho de que la maqueta está tras un vidrio, creo puede apreciarse ese maravilloso mundo atrás de una representación dentro de una ópera china.





(1) http://gustavothomasteatro.blogspot.com/2007/04/china-teatros-de-la-corte-en-la-dinasta.html
(2)
http://gustavothomasteatro.blogspot.com/2008/06/un-teatro-de-la-opera-de-pekn-de-la.html
(3) El original en inglés: “This pavilion was constructed in 1776 (the 41st year of the Qianlong reign period of the Qing Dinasty). In 1817 (the 22nd year of the Jiaqing reign period), a three-storey opera stage, the largest stage in the palace, was added to the pavilion. The pavilion is 20.71 meters high, with a construction area of 685.94 square meters. The upper storey of the stage is called Happiness Stage; the middle part, Position Stage; and the lower storey, longevity Stage. Longevity Stage has five trapdoors in the ceiling, leading to Position Stage. By the trapdoors, there are capstans and wheels, allowing dramatic entrances and exits of supernatural beings, ghosts and demons. During large=scale performances actors and actresses appeared on the three storeys at the same time. The stage can hold 1,000 people. This pavilion faces Yue Shi Lou (Pavilion for Reading) to the north. The two words Chang Yin mean as much loud sound cheerful."

sábado, 3 de enero de 2009

三枝橘制作 Théâtre des trois oranges: "Ye Cao" 野草 (la función en teatro)




Sólo unas tomas editadas de la función de Ye Cao (de Luxun) en el teatro Star Live de Pekín. Pongan atención en Kang Liqi, el actor principal, creo que tiene una gran presencia en escena, me parece que su cara y su voz están llenas de fuerza.


jueves, 11 de diciembre de 2008

三枝橘制作 Théâtre des trois oranges: Un ensayo de "Ye Cao" 野草



Algunas imágenes del ensayo de "Ye Cao" 野草 (Pasto salvaje) de Luxun, la última producción de Théâtre des Trois Oranges en Pekín, China.

La pieza estaba por estrenarse para el 22 de octubre de 2008 y Xavier Froment me invitó a ver uno de los ensayos. Ver una producción de "Trois oranges ..." desde los ensayos (he visto sólo en funciones otra producción de ellos, "Le Petit Prince") fue una interesante experiencia, me dió la posibilidad de tener un diferente punto de referencia para observar la representación en teatro días después.

Tuve también la oportunidad de ver por primera vez trabajando a uno de los actores titulares de la compañía, Kang Luqi, a quien ya conocía bajo el escenario pero no como actor. Durante el ensayo vi en él a un actor más repitiendo movimientos y textos, acaso con algún vislumbre de emoción, cierta presencia y seguridad, un actor haciendo su trabajo, cumpliendo; días más tarde sin embargo, en la escena del teatro, mi sorpresa sería muy grande, observé en él una nueva presencia, un peso real, su cara estaba llena de fuerza y su voz era clara, educada, potente . La imagen de Kung Luqi quedó grabada en mi memoria. Hoy por hoy pienso en él como un actor al que me gustaría volver a ver en decenas de grandes papeles.

Habrá una entrada especial sobre la representación de "Ye Cao"



miércoles, 26 de noviembre de 2008

北京龙在天皮影 Longzaitian, compañía de teatro de sombras chino: 《三打白骨精》"Las tres derrotas del demonio esqueleto"

Para la introducción sobre la calle Qianmen en Pekín y de la compañía de teatro de sombras Longzaitian remito al lector a la entrada del 25 de octubre de 2008: "Compañía de Teatro de Sombras Longzaitian: El cuento de la cabra y el lobo."






La compañía titular Longzaitian "北京龙在天皮影" trabaja en la sala principal del pequeño complejo de teatros de sombras de la calle Qianmen (en el mismo complejo hay tres simples y pequeñas salas). A diferencia de la compañía dedicada sólo para niños que mostré en la entrada del 25 de octubre de 2008, ésta se considera "tradicional" y al parecer sólo tiene montajes basados en la tradición pekinesa del teatro de sombras, con piezas cuya fuente principal son las grandes obras de la literatura fantástica china y en especial "Peregrinación al oeste".


"Peregrinación al oeste" es una de las más reconocidas épicas fantásticas de toda la historia china, escrita alrededor de 1580 D.C. por Wu Cheng'en durante la dinastía Ming, nos narra las aventuras de uno de los más famosos personajes que China ha dado al mundo, el Rey Mono. Catalogada como "novela mitológica" en ella encontramos magia, religión, mitología, poesía, moral, aventura y misterio; basada a su vez en leyendas populares, la novela está estructurada en una sucesión de decenas de pequeñas sub-historias o aventuras que se han adaptado tanto a la ópera tradicional como al teatro de sombras y de marionetas durante más de 300 años.


《三打白骨精》o "Las tres derrotas del demonio esqueleto" tiene su fuente en "Peregrinación al oeste", y narra la lucha que el rey Mono tiene que librar con el demonio esqueleto, quien pretende detener la peregrinación que el Monje Tang y sus tres discípulos, Sun Wukong (el rey Mono), Zhu Bajie (el cerdo) y el Monje Sha, realizan hacia el oeste en busca de un grupo de sutras budistas. Así la pieza presenta tres peleas donde el demonio a través de la magia pretende engañar a los peregrinos y es el rey Mono quien lo desenmascara y lo derrota tres veces.




La compañía desde mi punto de vista tiene una gran calidad y bien puede sentirse el camino largo de la historia y la tradición en su trabajo. La función, en un día sábado normal, no tenía más de 15 espectadores, mientras tras la pantalla de la escena habría tal vez unas diez personas entre músicos, marioneteros y ayudantes.

Hasta ese momento había yo sólo visto compañías de provincia, de Sha'anxi y Anhui además de la de Wuzhen en Zhejian, y los detalles en el trabajo de Longzaitien me sorprendieron gratamente. Era también la primera vez que veía una pieza de más de 20 minutos (en general la funciones son cortas, entre 5 y 10 minutos) y en ningún momento sentí el peso del tiempo.

Al parecer la compañía goza de gran prestigio en China, y sus marioneteros son considerados unos maestros en su trabajo. Una función privada puede costar varios miles de yuanes, pero el boleto de la función aquél sábado me costó solamente 40 yuanes (50 con descuento porque éramos varios), y tuve derecho a ver dos funciones diferentes dedicadas casi exclusivamente a mi grupo de acompañantes.




El video está cortado porque la obra es demasiado larga para ponerla completa, (la energía de la pila de la cámara se acabó antes de tiempo), pero creo que se puede muy bien disfrutar y comprender tanto la historia como el trabajo técnico de los artistas. Está en mi hacer una nueva visita y poder tener la obra completa videograbada.


jueves, 9 de octubre de 2008

Lecciones de Opera de Pekín I: Una escena para el tipo Chou (payaso).



Hace poco comenzaron a vender en las tiendas de discos de Pekín una serie de videos producidos por la escuela de teatro clásico de China dirigidos a mostrar y enseñar cómo se deben actuar ciertas escenas de la ópera de Pekín: "中小学京剧进课堂必学唱段名师欣赏与教学".

Los videos están dirigidos a maestros de escuelas primarias y secundarias como un material de ayuda para sus clases de arte.

El gobierno chino decidió (hace más o menos un año) comenzar a dar lecciones de ópera china en las escuelas primarias y secundarias de varias regiones del país, ésto como parte de un amplio programa de conocimiento y enaltecimiento de la cultura tradicional china dirigido a la niñez. El problema (evidente) era no solamente que la ópera china es profundamente complicada por su codificación y antiguedad (la ópera incluye canto, coreografía, actuación y música), sino por la simple razón de la inexistencia de gente preparada para transmitirla: un actor de cualquiera de las decenas de óperas del país debe estudiar entre 7 y 15 años para convertirse en un profesional. Además de los maestros especializados en algunas escuelas profesionales del país, no hay sino un puñado de aficionados cada vez menos numeroso.

Bien, pues éste grupo de videos educacionales parece ser un esfuerzo por resolver el problema transmitiendo este arte escénico al menos en sus aspectos más básicos, escenas explicadas y desarrolladas prácticamente por conocedores.

Dejo al gobierno chino resolver sus problemas educativos y me adentro en aquello que me interesa; al final el video ya existe y son esas lecciones prácticas por artistas que "conocen" ésta manifestación escénica lo que pudiera ser de más valía. Aún cuando quienes nos presentan las lecciones se ven muy jóvenes tengo entendido son verdaderos profesionales y todos ellos se dedican a su vez a dar clases en escuelas de la Opera de Pekín.

Es, guardando las distancias y desde mi punto de vista, un paso muy importante para la expansión del conocimiento concreto del teatro tradicional chino y de la técnica de actuación utilizada en él; aclara mitos sobre su actuación, nos pone con los pies en la tierra ejemplos concretos y en la práctica una manera de hacer teatro, y su vez da pie a un análisis objetivo sobre el trabajo que hay atrás o antes de la puesta en escena que regularmente vemos.

Todos los videos están hablados únicamente en chino y aunque la teoría en ellos es mucha creo es un tanto comprensible para cualquier interesado que haga un pequeño esfuerzo: las escenas son claras, se escucha el canto, se percibe el ritmo del discurso, los tonos, la musicalidad, se puede observar claramente los puntos de importancia y el énfasis que se hace en los "acentos" de la coreografía.

Es un producto sumamente exótico y curioso para cualquier artista escénico occidental pero creo de una gran valía para los interesados en el teatro tradicional asiático y en las técnicas de actuación.

El primer video de la serie que quiero compartir se dedica a la explicación y montaje de un extracto de la ópera llamada 《打龙袍》o Da Long Pao ("Golpeando el ropaje real" en una traducción libre); el extracto lo llaman “报灯名” o Baodengming ("Reportando sobre las luces" en una traducción libre también), y es una famosa escena para un personaje del tipo Chou o Xiaohualian ("payaso hombre" en español) que se utiliza comunmente para los primeros años de enseñanaza en el teatro tradicional chino.


Video de Lecciones de Opera de Pekín "Baodeng ming"


*

El mismo video en Vimeo.com:

Peking Opera lessons 1 (Beijing Opera) from Gustavo Thomas on Vimeo.




(1) Se puede obtener información en el sitio comercial que promueve los VCDs: www.tt-art.com (Esta en chino pero puede usarse desde Google una página de traducción automática).


viernes, 5 de septiembre de 2008

Juegos Olímpicos de Beijing 2008: "El Gran Teatro del Mundo" en Pekín 2008 (Cuarta Parte) La vergüenza de formar parte de un teatro de propaganda.




Camino bajo un bellísimo cielo azul, en una temperatura agradable y respiro con suavidad, profundamente, siento el aire limpio que entra a mí. Llevamos sólo unas cuantas semanas con días como éste y pareciera, quisiera, que así hubiera sido siempre.

Las imponentes edificaciones siguen siendo marco de una grandeza que no está por venir sino que ha llegado, y que quiere quedarse por mucho tiempo.

Soy un testigo vivo de una fiesta de dos semanas, fiesta que prepararon los gobernantes de la que va a convertirse en la nación más poderosa del tiempo que me ha tocado vivir. Y hoy una vez más me atrevo a discutir sobre ella y tal vez, como a todo símbolo de poder, a temerle.

China ha querido transformar la percepcion que el mundo ha tenido de ella a través del marco de dos semanas del evento (una fiesta deportiva) más importante de nuestros tiempos, y en muchos sentidos lo ha logrado. El mundo entero se ha convertido en espectador de su nuevo Gran Teatro del Mundo que, como en el barroco de occidente, transformaba el paisaje conocido para dar una idea simbólica del orden (o el nuevo orden) universal en la tierra.

Pantanos se conviertieron en imponentes jardines, casas de campo en gigantescos palacios, pequeñas abadías en monasterios enmarcados de oro; el rey como centro del universo humano, todo girando a su alrededor, y con él todos los demás personajes de esta gran obra teatral que dios había impuesto a la humanidad. Una filosofía del poder.

Escenografía fastuosa, actores en su punto, la presentación de un aparente nuevo orden que con el pretexto de un evento como los Juegos Olímpicos no habíamos visto desde 1936 con la Alemania Nazi; una nación que se enarbolaba como la nueva potencia imperial a venir y usaba los juegos para publicitarlo. No me ofusco, las diferencias entre la China de hoy y la Alemania de 1936 son extremas y evidentes, pero las pequeñas similitudes me hacen contemplar el cielo azul y reconocerlo como lo que es, un cielo engañoso en esta Pekín inventada, como en una obra de teatro, planeando el advenimiento de un nuevo juego de mentiras que hay que aprender a descifrar.

Cuando en mis años universitarios discutía sobre la muerte o sobrevivencia del teatro no percibía del todo la utilidad del mismo en la vida de las naciones y de las ideologías; veía la propaganda pero no la puesta en escena tan evidente como medio para asimilarla. Así como en el barroco no era el dios cristiano quien dictaba el orden universal sino los hombres, de la misma manera no es la omnipotencia del gobierno comunista chino (o esa extraña idea del gobierno del pueblo) el que dicta el nuevo orden, sino unos cuantos hombres que detentan el poder dentro de él; ellos son los autores de una obra de teatro planeada para en dos semanas, decir al mundo -somos nosotros los que vienen, crean en nosotros, disfruten con nosotros, ¡dénse cuenta de lo que podemos y de lo que seremos!-. Y estoy tentado a decir que su manera de reaccionar ante las sorpresas como la violencia en Tibet, el terremoto en Sichuan y las protestas y atentados antes de los juegos, formaban parte de esa gran planeación. No es verdad del todo, claro, pero la improvisación también es un arte de planeacion.

James Reynolds, un periodista de la BBC, se extrañaba de la curiosa manera en que los dirigentes locales chinos transmitían las notas de los acontecimientos a venir, con una total planeación: en el último evento del recorrido de la antorcha en la gran muralla los periodistas recibieron a las 6 de la mañana un comunicado y recuento de los eventos, escrito en pasado, sobre los acontecimientos a venir unas horas adelante; se hablaba no de los acontecimientos solamente sino incluso de la manera en que la multitud reaccionaba, de sus gritos e impulsos; lo más sorprendente es que horas después cuando todo sucedió, sucedió como estaba ahí escrito: no fue el orden de los acontecimientos sino la seguridad de la planeacion en el ánimo de la gente, en sus impulsos, en sus pasiones. Los temores de la ciencia ficción siempre han estado aquí.

El último día de los juegos tuve la suerte de tener una entrada para la ceremonia de clausura, ceremonia a la que había soñado asistir desde que era un niño (no importaba si era Pekín o París o Londres); pero ahora ahí, con toda esta mentira a cuestas que durante tres años y dos semanas he experimentado en el Pekín olímpico, me parecía el acabose, el último desagradable espectáculo de un enorme parque de diversiones al que nunca debiera haber entrado.

Como un ingenuo mortal en el Versalles del siglo XVII me paseaba por ese gigantesco parque olímpico en forma de dragón, entre lagos, calzadas, fuentes musicales e inmensas y únicas construcciones; entraba al estadio olímpico y me disponía a observar el espectáculo preparado por el Vatel chino (o peor, por su Leni Riefenstahl como algunos lo llaman), Zhang Yimou. Ahí nada nuevo teatralmente, todo ya antes visto en Barcelona, en Seúl, en Atlanta, en Atenas, pero aquí más fastuoso, gigantesco, inmenso; no cinco, no diez, sino mil, dos mil participantes en un acto; mil en otro, mil más allá; imágenes apoteósicas, como en un cine de masas; el problema entonces no es imaginar, sino cuánto dinero hay para gastar.




Yo, como los otros 90 mil espectadores que estabamos ahí (incluyendo las decenas de dignatarios y gentes del gobierno chino), nos perdimos del verdadero espectáculo que se dio en la televisión; preparada especialmente para la pantalla, la ceremonia de clausura teatralmente (es decir, en vivo) carecía de una estructura de unión, demasiada preocupacion por cambios y mucho movimientos en ello, pero en la television no hubo errores; yo y miles de espectadores de mi lado del estadio nos perdimos de ver la llama apagándose, no así nadie en la television;, esque nosotros estábamos muy ocupados prendiendo nuestras llamas en el momento indicado y dispuestos a llorar en el acto; éste como otros detalles de aquella ceremonia sólo aparecieron cuando la ví dos díás despué en casa.

Entonces volví a pensar y la coléra surgió: yo fuí parte del espectáculo, un espectáculo teatral creado para la pantalla de televisión, para la imagen a través de los medios.; yo era un actor más dentro de este gran teatro del mundo chino, no un espectador como lo decía mi boleto, o en todo caso mi papel era el de un espectador extranjero que venía a vitorear y sorprenderse de la nueva maquinaria de sueños china. Sí, al llegar al estadio recibí una bolsa no con recuerdos de la olimpiada sino con aditamentos para usar en determinadas partes del espectáculo; un grupo de maestros de ceremonias aparecieron antes de la apertura de transmisiones dándonos indicaciones de qué hacer, cómo y cuando hacer “algo” con esos objetos, todo muy a la manera china, sonrientes e invitándonos a compartir. Seguramente estaba ya escrito en el boletín de prensa, mis gritos, mis sonrisas, mi manera de reaccionar ante el espectáculo y sus sorpresas; alguien ya había contado días o meses atrás lo que todos ahí haríamos y sentiríamos durante los juegos, durante esa ceremonia de clausura.

Disfruté estar ahí, sin duda, disfruté ver a los chinos orgullosos cantar su himno, disfruté ver una torre emerger y llenarse de miles de diminutos seres como en una película de Griffith y crear entonces su torre de babel (una antorcha en realidad), me emocioné pensando en el parecido que esas multitudes dentro del estadio tenían con aquellas de la primera versión de King Kong en los años 30 del siglo pasado, pero también me fue, me es ahora, particularmente desagradable el haber formado parte, sin tener la conciencia de ello, de un detestable teatro de propaganda.

Punto final a la Pekín olímpica (las fiestas del barroco también tenían su fin, y se olvidaban). Sigo viviendo en China, sigo disfrutando de su cultura y de sus logros, sigo gastando todo mi dinero en este país comiendo, viajando y disfrutando; seguiré entonces compartiendo mi personal creación, sus artes escénicas y lo que suceda alrededor de ello.


Video con mi visión (desde adentro del estadio) de la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos

The last day. My view from inside the stadium. from Gustavo Thomas on Vimeo.

viernes, 29 de agosto de 2008

Juegos Olímpicos de Beijing 2008: "El Gran teatro del mundo" en Pekín 2008 (Segunda parte) Los prepararativos de la puesta.


(Nota: Debido a la longitud del texto de esta entrada he preferido crear una especial (Tercera parte de esta serie) dedicada exclusivamente al aspecto visual (en videos) del cambio y preparativos que tuvo Pekín antes de los olímpicos.)



Venir a Pekín y vivir los Juegos Olímpicos en esta ciudad se convertía en la realización de un sueño infantil roto. 40 años después se repetía en mi personal experiencia el mito de una espiritualidad armoniosa de los juegos; llegaba a ver la nueva realidad ya desmembrada en un conjunto de ideas críticas que además, debo admitirlo, estaban bañadas de una total desconfianza en sus organizadores, el Comité Olímpico Internacional, el gobierno de la República Popular de China y las empresas comerciales que los apoyan.

Las continuas notas sobre la manera en que Pekín preparaba los juegos y los recuentos de amigos que vivían ya en la ciudad desde años atras me habían introducido plenamente en el ambiente que precisamente el gobierno chino no quería que tuviéramos ni pensáramos (el gobierno chino tiene la buena costumbre de señalar líneas de pensamiento a quien sea y en donde sea).

Los planes para la fiesta eran impresionantes e incluían todos los ámbitos de la vida si no de toda China sí de Pekín misma: la infraestructura de la ciudad, el clima, la gente, los atletas, la seguridad y la cultura.

La ciudad

Habría que convertir a Pekín antes del inicio de los juegos en spot de primer mundo: vías de comunicación, complejos habitacionales, estadios, gimnasios, hoteles, centros comerciales, y lograr algunas construcciones íconos del progreso chino. Una larga lista de transformaciones debían darse entonces en donde ya una ciudad estaba asentada.

En tres años ví caer enormes complejos habitacionales de la era comunista y levantarse en el mismo lugar nuevos, lujosos y modernos complejos donde no vivirían los mismos habitantes de las vetustos edificios donde se hacinaban en un solo departamento tres o cuatro familias, sino la nueva emergente clase media y alta de la nueva china. En menos de tres años se construyeron aproximadamente 10 enormes centros comerciales con miles de tiendas provenientes de todas partes del mundo. Vi inaugurase un aeropuerto, tres líneas de metro, el Centro Nacional de las Artes conocido como “El huevo”; vi construirse la maravillosa torre del centro de operaciones de la CCTV (la cadena oficial de televisión china), el parque olimpico con el estadio Nacional (el nido de pájaro) y el estadio de natación (el cubo de agua), y la torre de 81 pisos del centro Mundial de Comercio (WTC); observé cómo se remodelaron hutones (y cómo se destruyeron muchos), y cómo se remodelaron y reinventaron calles con un pasado imperial (Qianmen); ví cómo se repinto la ciudad prohibida y el templo del cielo, los corredores y las torres del palacio de verano, la academia de Confucio, y decenas de pequeños sitios de interés turístico.

El ruido de las máquinas, de las explosiones en las zonas de construcción, las voces de los trabajadores mismos me acompañó durante al menos dos años y medio.

Hoy me maravillo de la rapidez de aquella transformación, de la arquitectura de algunos edificios, y a la vez me pregunto por el destino de aquellos miles que fueron desplazados y también de aquellos miles que vi trabajar en condiciones deplorables. Yo, viniendo de un país como México conozco esas condiciones de trabajo perfectamente.

La escenografía del espectáculo, del gran teatro sería fastuosa, inigualable...


El Clima

China prometió realizar unos juegos ecológicos, con aire limpio y puro, con edificios construidos con materiales no contaminantes y energías renovables. Cumplir eso sería posible por una parte (en el caso de las construcciones) e imposible por la otra (el aire limpio y puro).

Recuerdo mi respuesta a la pregunta de un empleado de la embajada de México en China sobre cómo yo veía Pekín apenas llegando a ella, gris. Viniendo de Beirut donde el sol y el cielo claro se dan por 300 días al año, la contaminación de la capital china eran para mí más que evidentes. Con fábricas contaminantes dentro de un valle de cientos de kilómetros, millones de autos y un uso indiscriminado del carbón como medio de calefacción y de combustión, parecía imposible que los organizadores y el gobierno chino cumplieran con esa promesa de aire limpio y puro. Me sonaba a que debía haber una solución engañosa; y así lo fué.

Aún cuando la preparación para evitar los contaminantes estaba programada en los planes de gobierno, los avances para el verano de 2008 serían mínimos, inevitablemente la prioridad era el crecimiento económico en detrimento de la calidad del aire; entonces la solución se dió con cierta esperada lógica, si la fiesta iba a durar dos semanas (o un mes inlcuyendo los paralímpicos), cortar el movimiento vehicular a la mitad, cerrar por un mes la fábricas a 30 kilómetros alrededor de Pekín y parar toda construcción dentro de la ciudad ayudaría a lograr el objetivo teatral, el engaño de un cielo limpio.

Para la primera semana de los olímpicos tuvimos cielos claros y un azul nunca antes visto; no cansancio excesivo debido a la contaminación e incluso una temperatura considerablemente mas baja que en otros años.

Pareciera que esta solución “de paso” daba un marco “de paso” al teatro por venir.


La Gente

El gobierno lanzó una enorme campaña para buscar que los chinos fueran más educados y civilizados. Campañas contra el escupir se han dado en China al menos desde la llegada de los comunistas al poder, pero tan arraigada ésta como otras costumbres higiénicas y civiles tan diferentes a las de occidente (hacer cola para entrar a un lugar, por ejemplo), la batalla contra el tiempo parecía perdida sin una mayor educación y sin la costumbre de la humillacion social que realizar dichos actos representa en otras sociedades.

Pekín con una población local favorecida por el crecimiento económico y la responsabilidad cívica de ser la ciudad sede y representante de toda China durante los juegos necesitaba un poco de esa campaña para lograr la actitud requerida, pero el problema en realidad eran los millones de trabajadores inmigrantes, chinos también, pero con residencia en otras provincias que están permanentemente en la ciudad. La falta de educación, de contacto social y responsabilidad cívica (dedicados pues a buscar trabajo y dinero para mantener a sus familias que viven en la miseria) hacía prácticamente imposible que hubiera un cambio tan radical en la conducta social de todos. La solución como en el clima debió darse de manera temporal también, con otro engaño escénico: el gobierno decretó la salida de todos, absolutamente todas las personas que no tuvieran residencia legal en Pekín, y esos millones tuvieron que salir por un mes, como las fábricas y las construcciones.

El casting de los extras para la gran puesta en escena se había logrado con éxito.


Los Atletas

Aún cuando la prepararación de los deportistas para la olimpiada parecería una contradicción a mi idea de la puesta en escena creada para dos semanas de juegos olimpicos, en realidad es, como en el caso de aquello construído expresamente, un doble juego. Es una inversión que le da al país un resultado concreto a largo plazo (medallas y medallas de oro y gloria a los chinos, claro), pero también es un medio para ensalzar ideas e imágenes requeridas por el gobierno y su política.

La política de medios para presentar a los deportistas chinos estuvo cargada de un indiscutible sentido de nacionalismo y enaltecimiento de lo chino como raza: cada uno de los deportistas era fotografiado cuidadosamente para verse hermoso, fuerte, grande, poderoso; eran maquillados, vestidos con las mejores ropas deportivas, presentados semidesnudos y mostrando su musculatura; sus carreras eran enaltecidas, su esfuerzo, sus posibilidades de ganar. Sin saberlo con seguridad me atrevo a decir que no fue permitida ninguno tipo de crítica o nota negativa; todo era esperanza, deseo de ganar, elevación de sus capacidades.

La propaganda deportivo-nacionalista fue provechosa, los chinos se situaron a la cabeza del tablero de medallas, a excepción de que se gastó demasiado tiempo y dinero en estrellas que no lo fueron (Yao Ming y Liu Xing), y en la terrible sorpresa que en la memoria del mundo quedará Pekín como la gloria de las 8 medallas de Michael Phelps y las tres del jamaiquino Bolt sin un gran nombre de atleta chino para la recordar.


La Seguridad


Vivir en China es vivir en un país seguro, la delincuencia es mínima y en general el terrorismo no ha hecho su aparición, a excepción de algunas regiones bien focalizadas por el gobierno. Los medios de comunicación son controlados en gran parte por el estado, el gobierno marca las pautas de lo que no hay que decir y a veces de lo que hay exactamente qué decir o dejar ver. Lo mismo para el arte y la educación, ni hablar de la política o la religión. La libertad existe dentro de los cauces que el gobierno, legítimo detentor de la soberanía nacional, dicta; la ley se marca dentro de esos parámetros; es entonces que la seguridad adquiere rangos mayores.

Nunca antes había visto tantas medidas de seguridad (y vaya que he estado en Londres y Nueva York en los momentos de mayor paranoia debido al terrorismo). La ciudad sitiada por las fuerzas de seguridad, no dejando entrar o salir personas ni objetos sin permiso expreso, visitando cada casa y tocando puerta por puerta para revisar si todos teníamos nuestros papeles en regla (yo tuve que salir a Tailandia para sacar mi nueva visa); los clubes nocturnos seguros, sin drug dealers ni prostitutas a la vista de todos.

Una vez más, la puesta de teatro duraría dos semanas (o un mes) y todo debía pasar sin conflictos, y así fue. No hubo violencia común (más allá de un infortunado incidente con un estadounidense asesinado a puñaladas), no violencia política (minúsculas protestas), y no terrorismo (al menos en Beijing).

Mi camino al estadio olímpico el día de la clausura estaba dirigido por tres claras líneas de seguridad: los voluntarios que me decían por donde ir y por donde no; la policía que me detenía si llevaba un camino erróneo; y los militares que como muñequitos de juguete permanecían serios, firmes y en su puesto, al fondo. Aún cuando eras libre de expresar tu gusto, era inevitable una sensación de intimidación de tu libertad de actuar, y me preguntaba ¿hasta dónde estoy dentro de la legalidad que estos señores han dictado? ¿en qué momento me pasaré de la línea? Al menos hasta el final de los juegos no fuí un peligro a la seguridad, y estoy contento que así lo fue.


La Cultura


China creó la actual politica cultural a partir de los acontecimientos de Tian’anmen, después de la experimentación y reapertura de las artes en la era de Den Xiaoping, la masacre de Tian’anmen marcó de manera total el ámbito cultural chino. La gran mayoría de los iniciadores y sostenedores del movimiento habían sido artistas, poetas, escritores, gente de artes escénicas que se dieron a un sueño que millones habían tenido en 1968, y que a China llegaba a más de 20 años de distancia con sus claras particularidades.

La respuesta a todo ello, entre otras áreas claro, fue un control impresionante sobre todo “mensaje” directo u oculto proveniente dentro de una obra artistica. Como en los medios de comunicacion, las artes tenían un código no escrito en donde el gobierno permitía pasar la obra al público dependiendo de la obra misma.

El gobierno chino ha entrado al juego de la libertad y del castigo cuando se sobrepasa esa libertad. El artista debe ser bastante sensible y sensato para saber qué escribe, qué filma, qué edita o qué pinta, y tantear hasta dónde se permite la mirada y el ojo, y vivir con ello.

Los preparativos entonces cubrían dos ámbitos, lo permitido y lo no permitido culturalmente. Dentro de lo permitido estaban la artes tradicionales, la televisión, la danza, la artes visuales, el teatro de comedia y musical, y el cine comercial enaltecedor de la historia y la nación china. Zhang Yimou fue escogido como el director de escena y creador de los espectáculos de inauguración y clausura, y fue escogido por ser un redimido de la nueva China; famoso por sus primeras incursiones en el cine, y acusado por el gobierno de aquella época de envenenar la imagen de China en el exterior, es a partir de la nueva política cultural que se acerca al gobierno y comienza una maravillosa carrera de enaltecedor de la nación China, de su historia y de sus logros; hoy por hoy es “acusado” por muchos por ser la Leni Riefensthal del partido comunista chino.

Dentro de lo no permitido estaría entonces... todo lo demás.




*



Tantos preparativos y en tan poco tiempo habían convertido a la vida cotidiana de un habitante de Pekín en algo verdaderamente surreal; aquello que estaba un día desaparecía al otro, lo censurado unas semanas atrás de la nada se abría para estas dos semanas de juegos (mi Blog es una de esas sorpresas); sin trabajadores inmigrantes Pekín se había convertido en una ciudad limpia, civilizada, educada, afable; el aire estaba respirable y se veían plantas por todas partes; todo era seguro, sin excesos, sin protestas, sin alteraciones del órden, sin putas accesibles ni saunas gays; sí, estaba enloqueciendo de la sorpresa y la rareza del ambiente. Lo estaban logrando... por dos semanas.

¿Podía dejar de pensar en el teatro, y en especial en ese teatro que tranformaba el mundo “visible” de las grandes capitales entre los siglos XVI y XVIII en occidente?

La idea continuamente volvía a mi mente, la idea de ese Gran Teatro del Mundo del barroco que transformaba ciudades estaba trabajándose en Pekín. (1)



(1) Por supuesto, y eso lo trataré en la siguiente entrada de la serie, los chinos poseen una larga tradición de teatralidad en lo social, con una obsesión por mostrar con toda artificialidad la mejor cara a los visitantes , ocultando y borrando todo trazo que pudiera prestarse a crítica.

Gustavo Thomas. Get yours at bighugelabs.com

Si tienes algún interés en usar cualquiera de los artículos, imágenes o videos que aparecen dentro de este Blog, contacta antes de usarlos al autor del Blog, dejando tu correo en los comentarios de la entrada que te interesa.