martes, 29 de septiembre de 2009

Festival Monlam 2009 (Año Nuevo Tibetano) Día 4: Danza-Teatro Cham en el Monasterio Rongwu. Parte Final.

Nota: Esta entrada forma parte de una serie completa sobre el festival Monlam o Año Nuevo Lunar Tibetano realizado en el Monasterio Rongwu, en Repkong, Qinghai, China. Ver la introducción a esta serie de narraciones en la entrada del Blog del 18 de marzo de 2009: "Festival Monlam 2009 (Año Nuevo Tibetano) Día 1: Procesión de la estatua de Buda en el monasterio Niantog."
Día 4: Danza-Teatro Cham en el Monasterio Rongwu.


Aún me quedan por narrar dos horas de una experiencia que duro más de cinco aquél 9 de febrero de éste 2009; dos horas de la representación de una danza que entre más pasa el tiempo más caigo en la cuenta de la falta de información que tenía sobre aquello que observé con admiración y fascinación.

He encontrado algunos textos y libros que no hablan concretamente de este estilo de danza que se practica en Repkong pero sí de la danza Cham en varias otras partes, el único que me gustaría recomendar es el libro de Ellen Pearlman,
A Journey into the Religious and Folk Traditions. Pearlman es una estudiosa y practicante budista y posee cierta afinidad por la cultura derivada de esta religión, eso le hace escribir profundamente y con orgullo, con respeto y amor por estas tradiciones, aún cuando ese amor la haga aceptar ciertos hechos sin mayor crítica; considero que la información que contiene es acurada, concreta en muchos sentidos y por supuesto funcional para una comprensión general y aún detallada de muchos aspectos de estas danzas. Lo único en lo que yo tendría reparo en recomendar son sus aseveraciones sobre aquello que hacen y deben hacer los monjes al prepararse para la danza y las aseveraciones sobre lo que sienten y deben sentir.

Mi experiencia como gente de teatro interesado en la técnica del actor, observando cualquier manifestación teatral y religiosa en oriente (China, Japón, Tailandia, Singapúr, Cambodia, y Bali hasta ahora), me ha enseñado que una cosa son las bases teóricas de la tradición, una cosa son los maestros "iluminados" y otra lo que sucede con los practicantes en la realidad, con sus artistas representacionales comunes: cuando se habla de que los practicantes de una danza están en trance (como lo menciona en su texto Pearlman), eso es en teoría, vista desde el exterior y por un occidental, ella estima que están en trance. Lo más importante en las tradiciones religiosas, escénicas y marciales de oriente no es estar en trance ni en contacto con la divinidad durante la representación sino repetir exactamente lo que se les transmitió, repetir cada uno de los movimientos que la tradición ha dictado, creados por maestros en una serie de adiciones que se ligan a veces durante varios siglos y que se sumergen muchos en el misterio de su origen (1). Son movimientos que por supuesto poseen una explicación basada en sus propios textos sagrados y en su propia concepción del universo, son símbolos que logran 'vida" al darles "acción", son reminiscencias de una remota época chamánica, donde el "trance" jugaba un primordial papel pero que en la absorción por la religión y la civilización evolucionó en cantos de perfección ritmica, en movimientos perfectamente delimitados, en emociones claramente expuestas. La explicación de muchos de esos movimientos no se transmite en un inicio sino hasta muhco tiempo de práctica y asimilación, así se alimentan de misterios, de leyendas, de supersticiones, de creencias; al final cuando son explicados, se vuelven simples y alguien, los grandes, los usan como un medio de trascendencia espiritual o en el mejor de los casos para el teatro, de trascendencia artística. La danza y artes escénicas tibetanas con su influencia primordial dentro del teatro religioso indio no puede ser la excepción.

Nadie en oriente está "preparado" en su tradición si "siente" el trance o la "fuerza" de la danza, alguien está preparado sólo si técnicamente puede hacer todos y cada uno de los pasos de esa danza, si esos pasos forman ya parte de su memoria corporal y se han convertido en un cuerpo diferente al suyo, un cuerpo ficticio (asimilado como "divino" por el lego), y muchos de esos pasos, debido a su origen fuera de la escena (religiosos en muchos casos), se realizan mucho antes de que la danza tenga forma en escena.

Este es un trabajo bárbaro que dura años de ejercicios físicos y espirituales en varias tradiciones de oriente, incluyendo la tibetana; en el proceso para ser maestros, y maestros dignos, muchos de ellos apenas pueden con el peso de la técnica, con el peso de los "pasos" por realizar, con el peso de la perfección; muchos de estos practicantes viven una vida completa de representaciones sin llegar a ser maestros de su tradición sino sólo grandes practicantes; llegan a viejos y como tales respetados, y muchas veces equivocadamente llamados "maestros". Mei Lanfang en la Opera de Pekín, como Zeami en el teatro Noh, son ejemplos de maestros que comprendieron y evolucionaron su arte, que le dieron vida a los movimientos y ofrecieron teoría y nuevos elementos para enriquecerlo, eran maestros (al menos de Mei Lanfang hay crónicas) de los que se sabe sus representaciones eran fascinantes, transformaban vidas, e influenciaban otros. Atrás de ellos había "grandes" artistas que sólo sabían realizar su arte y que eran aplaudidos y queridos, y atrás de ellos había decenas y decenas de practicantes que "hacían su trabajo", y que lo hacían bien, y aun más, los comúnes; los que apenas aprendieron los pasos, esos eran y han sido la gran mayoría. Los "practicantes comúnes" vistos desde el exterior, vistos desde la perspectiva del extranjero que ve lo extraño y lo misterioso de otra tradición, se vuelven a sus ojos también "maestros", ejemplos únicos de ese arte aún cuando en su tradición sean sólo unos más.

Una cosa es la teoría, lo que debe de ser y otra es la realidad de la escena, de la preparación y el talento.

Aquellos monjes que ví y viví en Qinghai realizaban sus ritos, sus eventos religiosos, sus danzas como debía de ser, y la gente del pueblo los veía con devoción y respeto, pero ellos, si estaban en algún tipo de trance como lo mencionan los estudiosos, si estaban en algún tipo de concentración extrema o en contacto con alguna fuerza interna, pues les permitía muy bien equivocarse y ser imprecisos en muchos movimientos, platicar con los otros, hacer chistes, señalar al compañero un lugar en donde debería estar en la danza, detenerse para rascarse la nariz, esperar la indicación de alguien o incluso comentar algo con las personas del público. Lo que yo ví, eran practicantes normales, en diferentes grados de asimilación de su trabajo técnico y no creo haber visto a nadie, absolutamente en ningún tipo de "trance" y estado espiritual especial.

Durante mis años de viajes he visto verdaderos maestros, genios, artistas o místicos que trabajan profundamente dentro de su campo, quienes tenían una concentración en el aquí y ahora, sabiendo cada paso de su proceso escénico, pero esos eran muy pocos, como en todas partes del mundo.

La danza Cham en Repkong por sí sola, con su estructura externa como tal, era, es y será muy funcional; como menciona Lraleigh en su travelBlog, "la danza Cham lleva a la gente del pueblo la calma de saber que hacer ante la muerte, de no temerle a ella". Viendo bailar a la muerte, viéndola repartida en todos esos seres divinos y demonios representados en escena, haciéndola maleable en su psicología de pueblo, esta danza es un rito porque trabaja con su propia mitología; esos seres-personajes son guerreros protectores que los tibetanos tienen grabados desde su infancia para ser un soporte psicológico ante aquello que siempre les ha aterrado, el final de todo, y que saben que sólo muy pocos están preparados para afrontar. Para que esa funcionalidad exista no es necesario el "trance" en los practicantes, es necesario el "efecto" durante la representación, simple; la gente aquí como en el teatro occidental quiere ser engañada y entra a un juego de códigos, a una convención entre público y actor.

Así que aclaro (espero haberlo hecho con mi enorme parrafada anterior),
la presentación de esta danza nunca fue para mí una experiencia espiritual como espectador, mi fascinación por ella no venía de ver monjes en trance o sentir la "magia" de la fuerza espiritual que emanaban, ni porque me daba calma mental o algo por el estilo, sino que mi fascinación era de lo teatral, de lo intelectual, de la extrañeza, de la belleza por los vestidos, por los juegos de colores, por el lenguaje que escuchaba a mi alrededor, por los símbolos desconocidos, por la tradición ajena y misteriosa, por encontrarme con similitudes con eventos escénicos que suceden a miles de kilómetros de ellos, por redescubrir en una cultura ajena a la mía los "principios" del arte escénico que practico.
Narración de la cuarta parte: El final de la Danza.Pueden leer la introduccióna a este día 4, ver el video y leer la narración de los prelimiares de la danza Cham en la entrada del 19/Julio/2009.


El tiempo pasaba pero no me fsentía fatigado por ello, sólo el mantenerme de pie con cámara en mano me hacía sentir el peso del cansancio; mis ojos seguían abiertos y mi mente totalmente alerta, a veces perdida en un objeto o en un movimiento; mi cuerpo, en cambio, estaba en una lucha por mantenerse en su lugar en medio de una multitud que apretujaba, que se movía continuamente.

Era evidente la evolución dramática de la danza; ahora nos encontrábamos en un punto clave: un monje tapado de la boca con una gasa negra estaba en aquél templete del centro (aquél de la pintura mostrando un hombre abierto con un cuchillo) y frente a él diferentes objetos sobre una caja rectangular; a su alrededor todos los demonios danzando en un amplio círculo, y aquél demonio principal dirigiéndose directamente a él. Los pasos para llegar al enfrentamiento con el monje del templete se habían dado y ahora el demonio líder se encontraba con él, frente a él.

Varios encuentros se dieron entre ellos (tal vez 5 o 6) y en cada uno el monje y el demonio intercambiaban objetos; la llegada al templete era larga, con las espadas cortando algo en el aire, danzando siempre rítmicamente, saltando, girando, provocando el movimiento fascinante de sus vestidos también; una vez ahí frente al monje el demonio se acuclillaba, la música entraba entonces en una especie de preparación hacia un climax, preparación con cierto suspenso y tensión, un momento culminante sin duda (varios momentos culminantes porque habría varios intercambios). Una vez que el demonio recibía el objeto por parte del monje todo explotaba en un gran climax: era un sonido especial de los cornos y los platillos que resuena continuamente en mi memoria por su fuerza y su efecto en la escena. En aquél climax el demonio daba la vuelta dando un gran salto en uno de los mejores movimientos que técnicamente yo podría diferenciar, y lleno de poder volvía danzando a formar parte de la coreografía general alrededor del templete; cada momento como éste provocaba una especie de euforia en la danza pues "algo" se había logrado.

En el último de los encuentros con el monje y mientras se encontraba el demonio líder sobre el templete, del grupo de demonios danzantes de alrededor comenzó a avanzar en una especie de vuelo el personaje pájaro de pico azul (aquél que antes se había dedicado a pelear en diferentes partes de la danza) y después de dar algunas vueltas sobre le templete se posó en el lugar del monje que para ese momento ya había dado unos pasos hacia atrás; el demonio líder le mostraba los objetos y el pájaro elevaba su cabeza y señalaba con fuerza hacia al lado, en una especie de desdén o como buscando expandir eso que el demonio líder le mostraba. Después se levantó en vuelo y acompañado de la rapidez de los sonidos de los platillos iba por todos lados como queriendo abarcar a todos; en un momento se puso a girar en vuelo alrededor del demonio que había sido envuelto en gasas anteriormente mientras los otros personajes atendían estáticos sus movimientos. Pareciera significar un vuelo liberador, un vuelo que llevaba nuevas a los otros y cargaba de "eso" a aquél que había sido encerrado en aquellas gasas. El pájaro del pico azul volvió a su lugar y se retomó el giro climático del demonio principal saltando desde el templete.
Todos los personajes comenzaron a realizar su coreografía de salida.

Yo tuve un momento muy especial casi al final de la presentación; la gente en su afán de estar sentada con sus amigos o familia, empujaban con mayor fuerza hasta que en algún momento me fue imposible seguir en mi lugar, asi que me salí y busqué otro ángulo para observar, llegué practicamente a la entrada del templo, de donde salían y entraban los personajes. Las imágenes que percibí ahí eran más que fascinantes (es la palabra más repetida de este Blog lo sé): no sólo era que podía observar la salida de los demonios sino que estaba al lado de los otros espectadores, monjes niños y adolescentes, que observaban la representación con más que curiosidad. Las fotos que tomé creo recrean muy bien la experiencia desde el punto donde me encontraba (deben hacer click en la foto para verla con claridad).



El final
Las calaveras volvieron y realizaron además de su coreografía unas escenas por demás curiosas a mis ojos: repitieron varios de los pasos de su primera entrada con los mismos palos cortos (como claves) que utilizaron también al principio, pero ahora recogían el pequeño triángulo que estaba sobre el templete, todo entre saltos y juegos que no llegaban a lo cómico pero podrían llamársele "ligeros"; entonces vinieron algunas escenas en la que se utilizaba una actuación distinta a lo que había visto en la representación, atreviéndome a decir que había algo así como dos pequeñas escenas realistas sólo interrumpidas por un juego coreográfico más alrededor del templete. En la primera de ella, uno de los personaje-calavera se mostraba un tanto femenino, aniñado tal vez, sufría y lloraba, mientras el otro trataba de consolarlo, aquél sufriente se negaba a ser consolado hasta casi el enojo, pero al final era convencido y regresaron a realizar la coreografía sobre el templete. En la segunda escena, tomaban aquellos palos cortos y los llevaban a un extremo del espacio y ahi uno de ellos se sentaba mientras el otro comenzaba a discutir, repitinedo los movimientos de aquél famoso ritual de los monjes tibetanos donde golpean con su palmas mientras repiten frases a los monjes principales "discutiendo", el personaje sentado le niega con la manos al otro y se "enterca" en su posición ante la exasperación del compañero (2).

Y mientras la discusión continuaba entre los personaje-calaveras desde el templo hacía su aparición el "venado", otro actor vestido con una máscara de este animal símbolo de liberación, paz y armonía para los tibetanos, corriendo y acercándose a los espectadores, no precisamente en una danza pero sí con un movimiento coreografiado determinado: saltando, yendo y viniendo a un lado y a otro, acompañado sólo por el sonido de los platillos. Después de un momento de no hacer caso al venado los dos personajes-calaveras se le unen y junto con él comienzan a recolectar frutas de los espectadores, así como dinero, en simples bolsas de plástico. Contacto curioso donde la gente del pueblo ofrece sus regalos pero nunca traspasan el círculo marcado de la escena. Era evidente el punto final de la representación.


La despedida de los personajes repetía la ya conocida salida desde el templo pero ahora al llegar al espacio circular todos los personajes, incluyendo el venado y las calaveras, danzaron juntos por unos momentos y comenzaron a salir por la puerta principal de la plaza. La gente ya les había abierto el camino de salida y cada personaje se despedía mientras los espectadores veían admirados a cada uno de los personajes y los más pequeños trataban de tocarlos o jugar con ellos.



Como en todos los eventos anteriores en esta celebración de año nuevo los participantes se perdían yendo hacia atrás del templo; una vez dando la vuelta ya nadie los seguía, la "magia" se había acabado una vez fuera del espacio sagrado.

Video: Cuarta parte de la danza Cham. Monasterio Rongwu. Feb 9, 2009


(1) Un ejemplo de ello es el origen de las máscaras japonesas en el teatro Noh: historias que hablan de máscras caídas del cielo o llevadas por el mar, o de técnicas de tallado que vinieron después de viajes estáticos de los maestros que las trabajaban en la escena.
(2) Es evidente que le uso de la palabra "realista" es desde mi perspectiva y en ningún momento afirmo que ellos la trabajen conscientemente. lo curioso en este caso es la necesidad de aligerar los simbolismos y exponer una escena de manera tan cercana a la realidad para que sea comprendida en su integridad en medio de una pieza totalmente simbólico-religiosa.


Texto, fotografías y vídeos en este Blog son propiedad del autor, excepto cuando se aclare otra autoría. Todos los derechos son reservados por el autor de este Blog. Si existe algún interés en usar textos, fotografías o vídeos propiedad del autor, sea uso comercial o no, es necesario hacer una petición por escrito y dirigirla por correo electrónico a Gustavo Thomas a gustavothomasteatro@gmail.com.


lunes, 21 de septiembre de 2009

Opera de Pekín: "锁麟囊 " (Suǒlínnáng)



Suǒlínnáng no tiene una traducción exacta, es en realidad una bolsa tejida de manera tradicional que se da a las recién casadas para que tengan un hijo varón, dependiendo de la riqueza de la familia de la prometida será la belleza y lujo del Suǒlínnáng.

La ópera fue creada en los años 40 del siglo pasado por el dramaturgo Weng Ouhong; y fue estrenada primero en Shanghai y un año después en Pekín, en el teatro Chagn'An. No es una ópera de antología pero se pone con cierta frecuencia debido a que, al parecer, fue hecha para el lucimiento de la cantante del personaje principal, para que expusiera una serie de acrobacias vocales en sus partes, y a eso se dedican durante la representación, al canto. Contrario a la mayoría de las óperas conocidas Suǒlínnáng no tiene partes de lucha ni de acrobacia, pero sí hace uso de personajes cómicos (una sirvienta es actuada por un hombre fársicamente por ejemplo), fantásticas arias y juegos vocales entre personajes.


La historia es muy simple: Xianling es una muchacha de familia muy rica que, siendo un tanto arrogante, se niega a aceptar el Suǒlínnáng que su madre le ha regalado, en un paseo antes de su boda se lo regala a otra prometida que es muy pobre. A consecuencia (al menos eso se deduce) de haber regalado el Suǒlínnáng Xialing tiene una hija que se extravía durante una tormenta. Años después Xianling, caída en desgracia, encuentra a su hija que ha sido adoptada por aquella prometida pobre a quien le había regalado el Suǒlínnáng. Viene el reconocimiento de todos los personajes y hay un final feliz.

La ópera la vi en el tearo Chang'An de Pekín y el personaje de Xianling fue actuado-cantado por una muy famosa cantante en China,
Chíxiǎoqiū, quien de verdad tiene una voz prodigiosa;. La actriz y cantante ya no es tan joven como para realizar un personaje de dama joven pero como en todo el teatro chino eso carece de importancia, los códigos escénicos aquí no se miden como en el realismo.





Siendo el valor de la ópera las partes cantadas de Xianling consideré que lo mejor era compartir algunas de sus arias más una canción extra al final de la representación. Disfrútenla.


viernes, 11 de septiembre de 2009

Tiempos de cambio.... y el placer de leer.



Tiempos de cambio han llegado a mi vida (una vez máa), así que estoy lleno de trabajo y con poco silencio. ¿Qué se puede hacer cuando no hay silencio, cuando la calma es poca o nula y cuando la mente se llena de preocupaciones por el presente y el futuro? Mi respuesta a ello es... leer.

Encontré hace unos días en una librería de segunda mano un libro delicioso (sí, una cuestión de gusto): la edición de 1988 de la biografía de Stanislavski escrita por Jean Benedetti, "Stanislavski. A Biography", y estoy más que feliz con ella.

Jean Benedetti, norteamericano, es considerado uno de los más importantes investigadores alrededor del teatro y la época artística del Teatro de Arte de Moscú; él ha escrito sobre y publicado textos originales de la compañía teatral, de Chéjov y Olga Knipper, y por supuesto de Constantin Stanislavski. Esta biografía del actor, director y teórico ruso me ha traído calma y silencio en medio del ruido de mi actual ritmo de vida. No es en absoluto un libro poético, es simplemente lo que dice ser, una biografía, un relato de eventos y personalidades alrededor de Stanislavski, una descripción de lugares, de situaciones y personas que han estado de una manera u otra en mi vida por décadas.

Cada parte que leo puede ser comparada con cientos de textos y referencias leídas en el pasado; conozco cada persona y evento del que Benedetti habla pero ahora él me los presenta juntos, entrelazados, mostrándolos con el ambiente alrededor, con las atmósferas que se conforman al mezclarse como fue en el pasado, en su momento. ¡Eso es simplemente delicioso!

Habrá comentarios más tarde, por ahora seguiré en ello (y en mi caótico cambio de vida, del que sabrán también más tarde)

Saludos desde algún lugar del mundo.



Aquí la ficha del libro:

Stanislavski. A Biography
By Jean Benedetti
Methuen Publis hers
Great Britain, 1988




Nota:
La imagen del libro es de la ultima edición, no de la edición que compré.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Imágenes fílmicas originales de la Biomecánica de Meyerhold.




Art Films, una compañía australiana dedicada a promover videos de arte, acaba de sacar al mercado un DVD con algunas imágenes en film de movimientos de la Biomecánica de Meyerhold. Pensé que bien valía el compartirlas en el Blog. No conozco ninguna imagen filmada del trabajo de Meyerhold, sólo aquellas fotos que aparecen en todos los sitios o libros que documentan algo sobre el director y teórico ruso, así que verlas ahora en movimiento, es desde mi punto de vista de una gran valía para su comprensión y una joya para los amantes de la historia del teatro y la actuación.

Lo que publico ahora es un video promocional de pocos minutos aparecido en Youtube; no tengo idea si éstas son todas las imágenes originales que contiene el documental o hay más pues aún no lo he adquirido
:





El DVD es un documental creado con actores rusos preparados en la escuela de la biomecánica por discípulos directos de Meyerhold, recreando la técnica en su forma más pura e inmediata. Aquí lo que Art Films dice sobre el documental en su sitio de internet (en inglés en el original):


"Meyerhold! A mix of creative genius and human vulnerability. Innumerable, those in agony over his loss, whom, like myself, loved him endlessly. Innumerable moments of excitement for those, who witnessed the creative magic of this one time wizard of the stage." Sergei Eisenstein Is Meyerhold, framed and murdered by Stalin in 1940, the "greatest theater master" (Eisenstein) of our century? Perhaps. He is without a doubt the most puzzling. Biomechanics was the core and culmination point of his theatrical concept. Its traces were disfigured, smeared, and distorted by history and politics. Its traces were searched and researched by many, including Jerzy Grotowski, Peter Brook and The Living Theater.
In the 1990's, after the opening of archives in the former Soviet Union, an original source of Biomechanics became known. Nikolai Kustow, the Biomechanics instructor in Meyerhold's Theater, maintained a "hidden" school and secretly passed on principles and etudes to a new genera-tion of actors. In this video, Russian actor and pedagogue, Gennadi Bogdanov is shown presenting the most important etudes and principles of Biomechanics. In addition to historical film and photodocumentation of Biomechanics, the video also displays recent scenic work from Europe and the USA developed from the basis of Meyerhold's Biomechanics. In English, 43 mins, colour and black & white." 

   

















miércoles, 26 de agosto de 2009

Festival Monlam 2009 (Año Nuevo Tibetano) Día 4: Danza-Teatro Cham en el Monasterio Rongwu. Tercera Parte: A la mitad de la danza.

Nota: Esta entrada forma parte de una serie completa sobre el festival Monlam o Año Nuevo Lunar Tibetano realizado en el Monasterio Rongwu, en Repkong, Qinghai, China. Ver la introducción a esta serie de narraciones en la entrada del Blog del 18 de marzo de 2009: "Festival Monlam 2009 (Año Nuevo Tibetano) Día 1: Procesión de la estatua de Buda en el monasterio Niantog."

Día 4 Danza-Teatro Cham en el Monasterio Rongwu.


Narración de la tercera parte: A la mitad de la Danza.
Pueden leer la introduccióna a este día 4, ver el video y leer la narración de los prelimiares de la danza Cham en la entrada del 19/Julio/2009.


La danza había ya sobrepasado la idea y la experiencia de un ritual budista, idea que yo nunca dejé de tener en todos los eventos anteriores en Amdo; para este momento (casi dos horas desde que llegamos al lugar) yo me encontraba presenciando un espectáculo en el que sólo los monjes me recordaban al budismo, era un espectador de algo más primitivo que los rituales de la estructurada religión de los lamas, y sin embargo un evento mucho más elaborado viéndolo desde un sentido teatral.

Yo era consciente de que este tipo de rituales tenían mucho de las religiones animistas que se profesaban en todo el llamado "plateau tibetano" antes de la llegada del budismo, religiones donde brujos y chamanes arreglaban el mundo y el universo en elaborados espectáculos religiosos y que los budistas como cualquier otra religión del mundo no tuvieron más que absorber y adaptar dichos eventos a su conveniencia. Ahora bien, la elaboración de una estructura teatral como tal se fue dando con el tiempo y lo que yo veía esa tarde como danza Cham era mucho más que unos brujos buscando el equilibrio del mundo: se nos estaba contando una historia, con personajes diferenciados por su carácter y atributos de personalidad, máscaras y vestuario que los individualizaban exteriormente, actuando en base a un hilo conductor difícil de descifrar debido a mi extrañeza con la cultura tibetana pero evidentemente existente en la representación, es decir con una estructura dramática. Más allá de compararla con el teatro clásico griego del que no podemos tener experiencia viva, prefiero ligar este evento teatral al teatro de origen religioso de la India o al teatro-danza balinés. La codificación técnica existe en la danza-teatro Cham, pero aún está por verse su evolución y la separación del templo budista para ser un arte independiente; haría falta también la llegada de una figura artística que detalle hacia la perfección la codificación de la actuación en la danza misma.

Así, después de un hora más o menos desde el empiezo, la representación estaba tomando cuerpo, ahora veíamos en medio de la plaza entre 17 y 18 personajes-demonios danzando en círculos y realizando un pequeño desplazamiento a un lado y a otro, girando en el aire y cayendo hasta casi quedar en cuclillas para continuar el desplazamiento en un interminable movimiento repetitivo. Todo seguía siendo fascinante para mis ojos: sus máscaras, sus tocados, el cabello o melenas de esos animales y seres fantásticos, el vestuario y los aditamentos-armas en sus manos. Uno de ellos, con una máscara negra y varias calaveras como tocado, comenzó a ser envuelto en innumerables gasas por miembros destacados de la comunidad. Habíamos visto cómo este grupo de personas de etnia tibetana se habían introducido al primer círculo dibujado en la plaza (aquél donde los otros monjes que habían participado en la escena anterior estaban ya ubicados) y se habían sentado a observar; ahora ellos se habían levantado de su lugar y envolvían
de gasas, con ayuda de algunos monjes, al demonio de la máscara negra, lo hacían casi arrinconándolo, rodeándolo, como bloqueando algo en el cuerpo del demonio. Mientras, la danza de los otros demonios continuaba sin cesar.


Del grupo danzante se separaron dos personajes, uno con máscara blanca entre lobo y caballo (no puedo definirlo claramente) y un pájaro-cuervo negro con pico azul (personaje que después tendríáuna definitiva participación en la historia), y al frente de las escaleras comenzaron a pelear entre ellos. La pelea mantenía el mismo ritmo y tempo que la danza que continuaba a su alrededor, pero su coreografía era un continuo cruce, como si sus armas chocaran en el aire al momento de cruzarse, entonces iban a un extremo y volvían al ataque, el mismo movimiento decenas de veces. Era evidente la codificación física de una lucha, como en tantos otros teatros, estaba corroborando la existencia de un juego de arte marcial en el montaje de esta pieza, convención teatral y codificación técnica necesaria para realizar la ficción de una batalla, de una guerra o de una simple pelea entre dos personajes.

No hubo un vencedor, los personajes (el cuervo negro con pico azul y el caballo blanco) siguieron peleando y comenzaron a ascender por la escalera en sus repetitivos movimientos hasta salir por la puerta del templo y entrar a él. Esa puerta del templo ya se había convertido en la mítica entrada y salida de los teatros religiosos del mundo, donde el escenario era la plazoleta de entrada al templo y el templo mismo el lugar de entrada y salida de los personajes (que en un principio eran los sacerdotes también). Una vez que los demonios que peleaban salieron de escena, los otros restantes los siguieron sin cambio alguno en su coreografía, sólo el dezplazamiento continuo hacia la salida.

La nueva escena comenzó con una segunda entrada de demonios, lidereados por aquél que al principio luchó con los monjes principales y ganó el paso a la plaza; más fuerte, más energético, tal vez mejor bailarín que los otros, su presencia era inegable. La coreografía de entrada se dió hasta ubicarse de nuevo todo el grupo bajo la plaza en el círculo ya conocido por todos. Durante el proceso de la danza circular de los demonios, dos monjes entraron a escena: tapados de la boca con mascadas negras, uno llevaba una botella (tal vez con alcohol) y el otro un tipo de cetro. La danza y la música se detuvo un momento, los monjes se acercaron y llenaron del contenido de la botella en una copa que previamente le había dado al demonio principal, entonces la danza y la música se retomó pero con un ritmo más pausado, usando principalmente los timbales y con movimientos de los demonios yendo hacia el centro y hacia afuera y no como antes hacia los lados; como cn una especie de atracción hacia la pirámide con la calavera iluminada. Este proceso, de alrededor de una hora, se repitió (estoy un tanto perdido en ello) etre 5 y 7 veces, y una vez más todo el grupo salió en dirección al templo.



En la siguiente y última escena que retomo en esta parte, entraron solamente 4 demonios con similares características: máscaras negras (sólo uno con máscara roja) casi humaoides, con un tocado de varias calaveras y con armas en sus manos ( la mayoría espadas); iban acompañados de los dos personajes de la introducción, los esqueletos alegres que habían depositado el triángulo de madera en el templete del centro del espacio central. La coreografía de entrada parecía ser la misma, desplazándose en giros y saltos, con actitudes propias de sus personajes (los demonios desafiantes y energéticos, los esqueletos ligeros y suaves) se dirigían hacia la plaza principal; esta vez rodearon la plaza y finalmente quedaron bajo las escaleras, frente a la entrada principal del templo. En varios momentos, uno de ellos se adelantaba hacia el centro y al frente de los otros y con su espada realizaba un especie de cortes en el aire, finalizada esa acción todos los personajes parecían libres para avanzar hacia el frente en dirección del templete y de la gran pirámide con estandartes que se situban en el otro extremo de la plaza. Por alguna razón nunca llegaron a tocar el templete de madera, aún cuando estuvieron muy cerca de él. El intento infructoso habría de tener alguna especie de recompensa en la escena a venir, pero ellos por ahora salían para entrar al templo y perderse en él una vez más.

Parecía una continua lucha por llegar a ese lugar donde estaba la muerte iluminada, a ese lugar donde estaban depositados objetos en un templete que tenía dibujado a un hombre abierto por un cuchillo... parecía un lucha por llegar a tomar posesión o control de los poderes de la muerte misma; una lucha entre los demonios y los monjes... O en todo caso, el preparar a esos demonios para llegar puros o preparados a enfrentarse o lo que les daría la muerte. No lo sé, todo son suposiciones de mi mente, me gusta jugar con ello; al final yo era un simple espectador del teatro religioso en una cultura extraña.


Video: Tercera parte de la danza Cham. Monasterio Rongwu. Feb 9, 2009.

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viernes, 14 de agosto de 2009

Festival de Teatro en Chillán, Chile. Una convocatoria a grupos de teatro.

Acabo de recibir un correo electrónico la convocatoria para este festival en la ciudad chilena de Chillán, convocatoria que comparto a todos:




Convocatoria



XV ENTEPACH 2010


La Compañía Teatral “Temachi” ; les invitan a participar de la XV versión de Entepach 2010 (Encuentro de Teatro para Chillán); a realizarse en la ciudad de Chillán, Chile, del 21 al 26 de enero de 2010.


Fundamentación:


Generar un foco de encuentro artístico cultural que pueda acoger a diversidad de artistas de la escena local e internacional como espacio en el que se pueda reflexionar acerca de los espectáculos teatrales tanto de Chile como de Latinoamérica y Europa.

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TEMACHI


BASES ENTEPACH 2010

(archivo en doc.)



miércoles, 5 de agosto de 2009

Xavier Froment expulsado de China. A la dictadura no le gustan los artistas libres.



Ayer recibí un correo de Xavier Froment, director de “Théâtre de Trois Oranges” confirmándome lo que uno de sus actores me dijo hace más o menos un mes preguntándole sobre Xavier, al que no había visto ni sabido de él en meses.

La siguiente es una traducción del correo originalmente escrito en inglés (1):

Hola Gustavo,

Te quería informar que he dejado China y que no regresaré ahí nunca más. Después de la puesta de “Palacio del este, palacio del oeste” en enero tuve muchos problemas con la policía china. En abril me encarcelaron acusándome de poner en peligro a la República de China. Estuve en la cárcel hasta el 25 de mayo, y después fuí expulsado a Francia. No tengo permitido regresar a China nunca más. Ahora estoy en París y permaneceré aquí. La próxima semana voy a Austria, al festival de Salzburgo, y regreso en septiembre. Quizá representaré “Palacio del este, palacio del oeste” en París; trato de ver eso.


Quizá tengas la oportunidad de venir a Paris y así poder encontrarnos de nuevo.


Hasta luego.


Xavier Froment



El correo me ha dejado en una especie de shock; yo sabía de historias de artistas chinos encarcelados, de suspensiones, pero nada con un artista cercano, al que considero un amigo. Desde que conocí a Xavier seguí su trabajo porque me interesó mucho el hecho que un director extranjero viniera a querer hacer carrera en China. Él ama China, buscó vivir aquí, aprendió el idioma de una manera verdaderamente rápida y comenzó a trabajar montando obras de teatro a los dos años de vivir en Pekín. Nunca fué un artista contestatario o rebelde, no quería revolicionar el sistema dictatorial chino, simplemente montaba aquello con lo que se identificaba y que le gustaba, como cualquier artista contemporáneo en el mundo.

El gobierno chino detesta los seres libres, aquellos que desean hacer lo que quieren y decir lo que quieren; no importa si es a favor o en contra de China: “¡Tú no debes tener iniciativa! ¡Tú no debes de hablar hasta que yo te lo diga! Preséntame tus proyectos y yo te diré si funcionan o no; ¡tú no eres capaz de saber lo que es bueno para China, yo te lo diré!”

Detesto al gobierno chino.

Xavier fue encarcelado y amonestado, regañado y castigado por montar un obra con tema homosexual; lo llamaron “peligro para la República de China”... A mi vez me pregunto: ¿dónde está el peligro realmente?

He mandado un abrazo y mi total apoyo a Xavier, tratando de estar con él. Yo sé cuánto le puede doler esta expulsión y humillación, esta abominable acción. Como extranjero y escribiendo sobre lo que veía en las artes escénicas de China jugaba con tener algunas represalias del gobierno chino y en momentos sentí que estaba yendo demasiado lejos. Hoy sé de lo que son capaces, hoy sé concretamente a qué me atengo con seguir escribiendo mi personal verdad.

Xavier es un ejemplo de libertad artística y coraje, pero también es un ejemplo vivo de la existencia de un poder que es capaz de aplastar y humillar porque ese poder ha creado las reglas de todo. Y ese país será la segunda potencia de mundo y sin una guerra fría; influenciando por todos lados, imponiendo ideas, acciones y defendiendo a toda costa a “La Republica de China”.

¡A esconderse, señores, que el gran ogro amarillo abre sus fauces!



(1) Texto original en inglés (Xavier habla y escribe en francés y chino, escribió en inglés proque no recordó que yo entiendo su idioma):

Hello Gustavo,

I wanted to tell you that I've left China, and I won't go back anymore. After our play "East Palace, West Palace" in January, I had lots of troubles with Chinese police. In April they put me in jail because they said that I'm a danger for Chinese Republic. I was in jail from April until May 25th, and I was deported to France. I'm not allowed to go back to China anymore. So now I'm in Paris, and I will stay here. Next week I'm going to Austria for Salzburg Festival, and come back in September. Perhaps we will perform "East Palace, West Palace" in Paris. I'm looking for that in Paris.

Perhaps you will have the occasion to come to Paris, we can see again here!


See you,
Xavier Froment

sábado, 11 de julio de 2009

灯官油流鬼 L’Exécution Du Juge Infernal. Opera de Pekín, Teatro de Sombras y una directora francesa.


Durante el festival “Croissements” que organiza cada año el gobierno francés en China se presentó una curiosa producción teatral, 灯官油流鬼 o “L’exécution du juge infernal” (1). Considero el montaje como una curiosidad por las condiciones en que fue realizado y los elementos que intervinieron en él: 灯官油流鬼 fue una producción dirigida por una directora francesa, Sarah Oppenheim, estudiante especialista en teatro tradicional chino, quien decidió hacer algo que nunca antes los chinos habían hecho, unir en un montaje una pieza de la ópera de Pekín actuada por actores de ópera y por marionetas de teatro de sombras. Dos tipos de teatro que por tradición se han influenciado pero nunca mezclado, al menos hasta ahora.



Fotografías (slideshow) de "L'exécution du juge infernal 灯官油流鬼"





Para esta exploración Sarah tuvo a bien el reunir una estupenda compañía de teatro de sombras de Beijing, “Han Feizi” (2), y a un grupo de actores de la compañía juvenil de la ópera de Pekín, y entonces trabajar con las dos compañías, y las dos formas teatrales, en un montaje basado en la ópera clásica “铡判官” o “El caso Jinchan” (La traducción literal es “el magistrado guillotina”, es decir que el juez decide que se corte la cabeza del juzgado), una ópera denominada de “exorcismo”, una denominación para óperas que tratan de muerte, fantasmas y viajes a los infiernos o lugar de los muertos.

Los comentaristas chinos antes del estreno y la misma Sarah Oppenheim, hablaban de una occidentalización dentro del teatro tradicional chino: aún cuando se usan todos los elementos físicos y artísticos del teatro chino, la estructura del montaje se daba “al estilo occidental”, según la visión de Oppenheim, claro. La directora adaptó el texto de la ópera clásica china y realizó el montaje alternando teatro de sombras y teatro de la ópera de Pekín; con una duración de algo más de hora y media, Sarah buscaba mantener la atención del espectador actual y dirigió la historia en base a ello (3).

Yo había visto, unos años atrás, la ópera clásica representada por la compañía nacional de ópera de Pekín (4), y al momento de estar viendo el montaje de Oppenheim reconocí la escenas y algunas de las famosas arias. Yo recordaba esa ópera como de una alta calidad en cuanto al trabajo físico, y muy espectacular especialmente en la acrobacia. No puedo decir que la versión “exploratoria” de la directora francesa me haya atraído más que la otra, pero pude descubrir que era más asimilable, y mucho menos ambiciosa en cuanto a producción escénica. Lo que me maravilló, eso sí, fue el trabajo de la compañia “Han Feizi” con su maestría en el manejo de las marionetas de sombras, verdaderamente sorprendente en momentos, y de un altísimo nivel. Los actores de ópera en cambio, jóvenes y sin tanta expériencia, nos hacían extrañar aquella perfección técnica de los actores experimentados que se presentan en el teatro Chang’an (que había visto años atrás en el montaje de la pieza clásica en que se basaron), y me ponían a pensar en cómo eso precisamente se convierte en una de las necesidades de una producción de ópera de Pekín, la perfección técnica del movimiento físico y del manejo de la voz y el canto.

El material en video siempre será el mejor de los acercamientos a la experiencia que tuve como espectador:

Video (lista de reproducción con 12 videos) de L'exécution du Juge infernal




Años de ver teatro chino y también años de dilucidar su posible asimilación fuera de China, del uso de sus movimientos o de sus ejercicios (no soy el primero ni digo nada nuevo, claro), nunca me habían llevado a pensar en la idea de intentar “occidentalizar” su estructura y proponerla al público chino para que éste se acercara más a su propio teatro; ahora era un testigo de aquello, y era sorprendente "la osadía", mucho más viniendo de parte una directora de teatro francesa. La “osadía” es extrema en este mundo chino de la tradición y de lo establecido, en el mundo cultural chino del “deber ser”. Los periodistas y criticos hablaron antes de la puesta con cierto respeto y cierta sorpresa de la nueva idea, algunos la llamaron “subversiva” en sentido suave e irónico, pero después de las representaciones dejaron de hablar. Sarah consiguió que un grupo de artistas tradicionales la siguiera en su exploración, pero no consiguió que la respuesta a su trabajo tuviera implicaciones en el público y la sociedad teatral china; el poder cultural en este país es verdaderamente el de un estado teológico, de facto, y quienes debían estar para verla y criticarla y por lo tanto darle un lugar a su aportación no estuvieron ahí; el silencio del poder fue la peor de las respuestas.

Adoro la idea de ver este tipo de montajes, de estudiantes occidentales viajando por toda china, conociendo, aprendiendo de los maestros tradicionales, buscando explorar y practicar lo aprendido (5), y me quedo con ello, ahí es donde creo radica el mayor valor de la aventura de Oppenheim. Al final díganme, ¿quién (por más extraño y fallido que pudiera parecer), quién o cuántos entienden a tal grado dos teatros de cientos de años de tradición para adaptarlos y mezclarlos en la exploración de un nuevo estilo de montaje?





(1) Es el nombre en francés del espectáculo, no la traducción del nombre en chino. “La ejecución del juez infernal” como lo traduciríamos al español, sin embargo el sentido de la palabra ejecución sería el de ejecutar un acto por parte del juez.
(2) Hay al menos dos famosas compañías de teatro de sombras establecidas en Beijing, Longzaitian (que conocí el año pasado) y Han Feizi. Así que al fin pude conocer “la otra compañía” de la capital china. Pueden ver mis entradas del blog dedicadas a mi visita al teatro (ahora o demolido o en rehabilitación) de la compañía Longzaitian en:
http://gustavothomasteatro.blogspot.com/2008/10/compaa-de-teatro-de-sombras-longzaitien.html http://gustavothomasteatro.blogspot.com/2008/11/longzaitian-compaa-de-teatro-de-sombras.html
(3) Pueden leer una entrevista (en inglés) en el sitio de The Beijinger, una revista de entretenimiento en Beijing, donde Sarah Oppenheim habla de los porqués del montaje: http://www.thebeijinger.com/blog/2009/06/08/Shadowplay-Sarah-Oppenheim-s-new-stage-production-explores-the-underworld
(4) Hay una entrada del blog a esa puesta, sólo video y escenas que me parecieron interesantes, ninguna apreciación crítica sobre el montaje:
http://gustavothomasteatro.blogspot.com/2007/02/opera-de-pekn-long-bao-medita-en-el.html
(5) Sarah, sinóloga y especialista en teatro chino, viajó duarnte un año por toda China en busca de experiencias con óperas de fantasmas, y teatro de sombras, y aprendió diferentes formas de trabajar las marionetas de este teatro tradicional. Pueden encontrar una hermosa descripción de la vida cultural de sarah en el blog de una de sus compañeras de viaje a través de China: http://silkroadproject.blogspot.com/2007/02/shaanxi-province-light-and-shadow.html

"Sarah Oppenheim, my travel partner, is a petite French woman with a fierce character. Working on her masters in Chinese theatre, she is also learning the art of puppet play in Beijing. Rehearsing every day with her troupe members in a run-down shack huddled around a coal oven, she is learning how to “walk” her puppets. To learn the art of Dongbei puppets (from Northeastern China), her master insists that she needs to “walk” her puppet for at least one year to gain the dexterity of a professional. There are many walks he claims: a calm and serene character must have a slow stride, like deep breathing, up and down, slow and steady. A clown however, must be in constant movement, his head bobbing up and down, tripping occasionally – ready to make the crowd laugh. Sarah’s master insists that she can be initiated to other puppet movements, only after learning all the walks. From her almost four months of daily practice, Sarah has calloused hands and a protruding new thumb muscle. She is fed up with “walking”.
Mr. Wei laughs at Sarah when she tells him what she is learning, and says that in Beijing people are too caught up on details He tells us that it only takes a month to learn the basic puppet techniques of the Huaxian shadow play and only about one year with the troupe to learn multiple dramas and most of the techniques. In past decades this apprenticeship took longer as most people were analphabet, and had to memorize the words and music for each play, which could take around three years. Sarah is excited to learn about today’s accelerated learning and Mr. Wei invites her to study with the troupe this spring. One month of study to become an ambulant puppet player. Sounds enchanting."




jueves, 2 de julio de 2009

Festival Monlam 2009 (Año Nuevo Tibetano) Día 4: Danza-Teatro Cham en el Monasterio Rongwu. Segunda Parte: Inicio de la Danza.

Nota: Esta entrada forma parte de una serie completa sobre el festival Monlam o Año Nuevo Lunar Tibetano realizado en el Monasterio Rongwu, en Repkong, Qinghai, China. Ver la introducción a esta serie de narraciones en la entrada del Blog del 18 de marzo de 2009: "Festival Monlam 2009 (Año Nuevo Tibetano) Día 1: Procesión de la estatua de Buda en el monasterio Niantog."



Día 4Danza-Teatro Cham en el Monasterio Rongwu.



Narración de la segunda parte: Inicio de la Danza.

Pueden leer la introduccióna a este día 4, ver el video y leer la narración de los prelimiares de la danza Cham en la entrada del 19/Julio/2009.


Los cornos habían sonado en el techo pero también dentro del templo. Los monjes comenzaron a salir en su ya para nosotros clásica presentación, sin embargo está vez sólo salieron aquellos que participarían de algún modo en la danza, los demás permanecieron en el templo, y muchos se mostraron como simples espectadores.

Los primeros en salir fueron tres monjes llevando dos cornos, cargados en las bocas de enfrente por uno de ellos, los otros dos los sostenían por la otra punta y a su vez los tocaban. Una imagen curiosa y fascinante. Como era de esperarse el primer monje depositó la boca de los cornos sobre el pedestal de los esqueletos, mientras los otros seguían tocando. Tras de ellos venían algunos principales con campanillas, y después todos los demás que portaban instrumentos, decenas de tambores y decenas de platillos.



Tocando una música que se haría omnipresente con su monotonía durante toda la danza, las decenas de monjes-músicos tomaron su lugar a los lados enfrente del templo principal, en lo que para nosotros occidentales llamaríamos el escenario. Se ubicaban mirando hacía nosotros, así que se deducía que el espacio principal no estaría donde ellos si no abajo, en el círculo marcado en la plaza, donde se encontraban la pirámide de la calavera iluminada y las tres lanzas con banderolas.

Dos personajes salieron del templo que para ese momento ya se había convertido en el lugar de entradas y salidas durante la representación. Estos dos personajes daban la impresión de ser dos calaveras “alegres” o “”muy vivas”; sus cabezas-calaveras eran muy similares a aquella imagen de la “muerte iluminada” que describí en la entrada pasada, poseían los dos la misma flama encima de su coronilla y las orejas en forma de moño o alas; su vestuario, bastante curioso y que creo identificaríamos fácilmente con el vestuario de algún arlequín de nuestra cultura, con franjas horizontales de colores, en telas de olanes.



Apenas viendo sus movimientos iniciales se descubrí que no había una preparación física especial, técnicamente hablando, así que no esperaría maravillas acrobáticas o movimientos de una estética pasmosa. El ritual seguía siendo lo más importante, la consecuencia estética es un agregado de nuestra cultura, no aún en la de ellos; lo que había y se hacía allí tenía un propósito religioso ritual concreto, es decir, no esperaban nuestro aplauso de aprobación o gusto.

Aquellos personajes llevaban en una muy simple coreografía-desplazamiento un recipiente de madera en forma de triángulo y lo depositaron sobre el tablado central, aquél que tenía el dibujo del hombre con el cuerpo abierto. El triángulo contenía algunos objetos poco identificables desde mi posición pero que en el futuro serían utilizados y tendrían su importancia en la representación. Los personajes “como esqueletos alegres” continuaron sus movimientos, ésta vez como si marcaran un espacio alrededor del tablado a través de varios cruces entre ellos y rodeándolo, al final salieron literalmente corriendo. La salidas (o entradas) siempre hacia (o desde) el templo.

Una vez sin danzantes la música marcaba una especie de transcisión, sólo los sonidos de los cornos. Durante un minuto o dos nada pasó. Entonces apareció el primer demonio. acompañado con la música de los platillos Una imponente máscara como cabeza, con cuernos que en sus puntas tenían llamas, con coronas de flamas en su cabeza, hocico de animal, fauces, cabello y barba largos y negros; su traje colorido, entre telas y listones, con amarres de diferentes tipos; u
n cetro dorado o tal vez un arma en su mano. Su entrada fue en un baile circular, como brincando en el mismo punto pero alternando las piernas, su danza siempre siguiendo el ritmo de los platillos.

La entrada de este demonio pareciera de suma importancia, presentando un suceso que desencadenaría todo lo que estaríamos por ver: detenido por cinco de los monjes principales, vestidos en sus imponentes trajes y armados con incienso y una vara seca, el demonio se le obligaba a realizar sus movimientos en el escenario encima de las escaleras, al mismo nivel de los músicos; cada uno de esos movimientos era una especie de ataque, de querer empujar y poseían climax y anticlimax, subiendo y bajando de nivel e intensidad, casi acuclillándose en su movimiento circular o elevándose hasta el ataque, mientras los monjes permanecía impasibles frente a él, dándonos la espalda, evitándole pasar.

Al parecer la danza del demonio fue más fuerte que la detención de los monjes, la música cambió usando ahora los cornos y los tambores, había un climax; los monjes abrieron el camino al demonio principal y al ritmo de la nueva parte musical comenzaron a a salir del templo más demonios. No puedo asegurar que hubo una derrota de los monjes, no había acción de su parte, no había reacción sólo sus posiciones y movimientos de desplazamiento casi automáticos. Aquellos monjes con su incienso y vara seca descendieron al espacio abierto de la plaza y se ubicaron en el primer círculo dibujado frente a los espectadores.

Los otros demonios salieron del templo, 15 o 20, en parejas, y cada uno vestido y enmascarado diferentemente, cada uno con aditamentos propios de su personalidad o de sus atributos: algunos con espadas, otros con rosarios, otros con cuchillos, otros con bastones. Todos bailando en la misma coreografía repetitiva circular, de ida y vuelta, y en dirección al enorme espacio de la plaza, ahí se ubicarían todos danzando dentro de los círculo ya marcados.

Aunque atento a lo que yo creía me "contaban danzando" me perdía inevitablemente en el brillo de los colores, en la observacion de aquellos objetos que cada uno llevaba en su mano, y por supuesto en las máscaras de madera con sus imponentes facciones; caras de aves, de animales y de seres fantásticos, pesadas como se veían, con montones de pelo, telas y tocados. Tal colorido, tal sorpresa visual y esa cantidad de danzantes bailando hacía del espectáculo un verdadero gusto para los ojos, yo estaba totalmente fascinado y así también lo estaban los demás extranjeros que veíamos la danza; los tibetanos, la gente de Repkong, no puedo saberlo, veian atentos, hablaban entre ellos, comían, y también a veces no atendían.


Video: Segunda parte de la danza Cham. Monasterio Rongwu. Feb 9, 2009.


(Part 2) Tibetan Cham Dance Performance at Rongwu Monastery: Beginning. from Gustavo Thomas on Vimeo.






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