viernes, 26 de junio de 2009

Michael Jackson: La creación de la personalidad desde lo "natural" hasta la "supermáscara pirandelliana".



Podemos hablar mucho y dar varios ejemplos, hacernos fanáticos del amor que sentimos por él como alumnos y amigos, pero estimo que tomamos cierta conciencia de la genialidad de Antonio González Caballero cuando en la vida misma, en las puestas en escena, en nosotros mismos, corroboramos las aplicaciones de su método de actuación, o en todo caso, corroboramos aquello que González Caballero observó e hizo método para reproducir en escena, y que maravillosamente se repite en diferentes grados a través de las épocas, en la vida cotidiana y en todo ser humano.

La llamada transformación Pirandelliana o Superrealista (la supermáscara) habla de aquello que se teatraliza al máximo y que a su vez forma parte de la vida real, de aquello que se pierde tanto en la irrealidad que no descubre núnca que esa irrealidad se ha vuelto una realidad real viviendo como lo que es "una irrealidad".

La máscara pirandelliana se trabaja con el tiempo, se hace cuerpo en los seres vivos, posee diferentes grados, se puede observar de una manera simple, refinada o plenamente en bruto; y González Caballero nos pedía ver esos ejemplos en la vida, encontrarlos y grabarlos en nuestra memoria.

Hoy fue anunciada la muerte de Michael Jackson, cantante famoso norteamericano e ícono de una época en el mundo del pop; su vida no me importa más allá si no porque en el escándalo de su muerte se han creado maneras de recordarlo, de analizarlo y de valorarlo. La transformación de la cara de Jackson que se da en el video que presento a continuación es hasta ahora el mejor ejemplo visual documentado que he encontrado de la creación de la máscara Pirandelliana en un ser vivo: una transformación que va desde el niño (dentro de lo "natural" o normal de un niño) hasta la creación que él mismo hizo de su propio personaje "pirandelliano en bruto". No es ésto que vemos la transformación "normal" (si la hay) que va de la infancia a la madurez, no, ésto que vemos es la transformación que va de la realidad a la irrealidad, de la realidad a la fantasía; vemos el alimento mental que transforma el cuerpo, las facciones, haciendo uso de todos los medios posibles para lograr esa transformación.

Convertido ya al final de su vida en un personaje de fantasía el señor Jackson seguía siendo un ser humano, vivo... y vivía las tragedias que desencadenan los actos de todo ser humano en sus condiciones (lo que González Caballero llamaba "la tragedia pirandelliana").

Hoy murió el personaje, era real en su irrealidad que a todos asombraba.

El video no es un estudio del método de González Caballero, es la simple presentación en 30 segundos de un programa que aprovecha la fama de este hombre para hacerse de mayor rating. Es lo que se desprende de la edición del mismo lo que es valioso para mí y para quien sigue el método de actuación de González Caballero.



Video: Michael Jackson y su transformación facial durante toda su vida.



El mismo video en ipernity:







Pueden ver, siguiendo el link a continuación, una página que se dedica a recabar la línea de eventos concerniente a la transformación de la cara de Michael Jackson desde los años 70:


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El libro del método de actuación de Antonio González Caballero está a la venta solamente a través de Internet, y en dos sitios: Amazon.com: http://www.amazon.com/Actuación-Antonio-González-Caballero-Spanish/dp/1466261919 CreateSpace: https://www.createspace.com/3677417



viernes, 19 de junio de 2009

Festival Monlam 2009 (Año Nuevo Tibetano) Día 4: Danza-Teatro Cham en el Monasterio Rongwu. Preliminares.




Nota: Esta entrada forma parte de una serie completa sobre el festival Monlam o Año Nuevo Lunar Tibetano realizado en el Monasterio Rongwu, en Repkong, Qinghai, China. Ver la introducción a esta serie de narraciones en la entrada del Blog del 18 de marzo de 2009: "Festival Monlam 2009 (Año Nuevo Tibetano) Día 1: Procesión de la estatua de Buda en el monasterio Niantog.
"



Día 4Danza-Teatro Cham en el Monasterio Rongwu.
Cuatro días de extraordinarios eventos crean una energía incomparable y también una sed de ver y aprender sobre todo aquello que se ha visto. Los días anteriores me habían servido como una maravillosa introducción para poder presenciar 5 horas de un espectáculo único por el que había ido especialmente a Repkong, la danza-teatro tibetana Cham.

La llamada danza Cham (o danza de los demonios enmascarados) es una representación ritual que se realiza solamente en el budismo tibetano (1), teniendo diferentes versiones de la misma en toda la región tibetana que abarca desde Nepal, Bután y el norte de la India hasta la estepas de Mongolia, pasando por supuesto por todo el llamado Tibet. Le llamo danza-teatro porque posee elementos que reconocemos en occidente como teatrales y dancísticos, aún cuando la tradición religosa tibetana la llame solamente "baile" es un acto que utliza música y movimiento pero además cuenta una historia a través de personajes; en círculos especializados estos actos serían llamados "actos performativos" o "actos representacionales".

La antigua región tibetana de Amdo, hoy Tongren, es una muy respetada región dentro del budismo tibetano y se le tiene muy en alto porque es lugar de nacimiento del actual Dalai Lama (exiliado en Dharamshala); cubre la totalidad de la enorme provincia china de Qinghai, llena de montañas, valles secos y fríos, y con una población totalmente ignorante (a excepción de la población inmigrante china y muy pocos privilegiados), de estracción rural y profundamente religiosa. Es también famosa porque en ella se dieron protestas tan fuertes como en la misma Lahsa en mayo de 2008. La región es puramente tibetana aún cuando esté gobernada por China y sea parte de China.

La danza Cham de Amdo tiene su especial estilo, y no es necesario ser un estudioso para descubrirlo, uno puede ver la misma danza de Bután o Nepal o del Templo Lama de Pekín (2) y las diferencias son evidentes.

El ritual en sí mismo se realiza como el punto culminante de los eventos del año nuevo tibetano (año lunar en Tibet) en el último día de celebraciones, y es representado por un grupo selecto de monjes preparados especialmente para ello. Algunos hablan de transmisión directa de maestro a discípulo de poderes esotéricos a través del baile.

La danza Cham tiene posiblemente un origen chamánico pero se ha convertido en un evento más dentro de una época religiosa importante (en este caso el año nuevo lunar), danza que ya no provoca trance ni en los que la realizan (los monjes) ni en quien la ve, sin embargo sigue siendo de particular importancia religiosa y hoy por hoy, teatral y turística. El pueblo la espera con ansia, y su realización tiene una muy particular estética, comparable con algunas danzas indígenas de origen prehispánico. La evolución a un acto perfomativo o teatral sin embargo parece no haber dado pie a un cambio radical de su estructura para hacerla más accesible o soportable a su público, aún cuando se habla de que el el pasado algunas danzas debieron durar días, hoy por hoy, su duración es aproximadamente de entre 4 y 6 horas, su música es monótona al igual que sus movimientos, y nadie recibe una explicación sobre lo que vió; como en todo en el budismo tibetano todo se explica con el tiempo de práctica y dentro de la vida monástica, nunca al lego.


Diapositivas de La danza-teatro Cham realizada en el monasterio Rongwu. Feb, 2009.






Narración del evento.


Debido al largo de la danza y a la cantidad de material que tengo de ella, he partido mi descripción del evento en cuatro partes y a su vez en cuatro entradas dentro de este Blog, lo que hará un tanto más accesible los detalles que considero importantes de compartir.

Debo repetir, una vez más, que no soy un estudioso de los actos performativos ni de la teatralidad budisto-tibetana y que por lo tanto desconozco en gran parte las estructuras y los porqués de lo que he visto, desde el día que vi esta representación en Repkong he aprendido algo pero no abusaré hablando de más (espero...); sin embargo creo que tengo un ojo teatral afilado y un espíritu aventurero (¡Vamos!, hice un viaje a una región tibetano-china para ver ésto) y ambos me ayudan a transmitir aquello que observé de una singular manera. Ustedes pueden o no seguir mi descripción escrita, es su decisión, pero las fotos y el video (editado en un sentido cronológico de eventos) son el documento en bruto, son la joyas que hay que ver.

Mi consejo entonces es seguir la descripción primero en texto y después ver el video correspondiente a esa primera descripción, y una vez revisado pasar a la siguiente. Sé que ésta y las otras 4 entradas de esta serie no son de una sentada rápida frente a la pantalla, así que promuevo la paciencia y el disfrute lento y pausado.


Primera parte: Preliminares



En la fría mañana del 9 de febrero de 2009 el complejo del monasterio de Rongwu mostraba un delgado pero continuo río de gente que llegaba al último día de celebraciones del nuevo año tibetano; llegando de todas las regiones vecinas, cada uno se postraban tres veces (o más) frente a la gran Buda dorada de enmedio de la enorme plaza de entrada, después seguían su peregrinación por todo el monasterio, realizando sus rezos y entrando y saliendo de cada templo.

A las 10:30 a.m. todo seguía en aquella cama. Dentro de la plaza del templo principal de Rongwu había reunidos unos cuantos grupos de aldeanos y varios monjes adolescentes; cerca de la entrada del templo
pude observar una especie de soporte metálico con dos imágenes de esqueletos en movimiento, con los brazos y las piernas muy abiertos, un soporte de aquellos larguísimos cornos tibetanos.

Dentro del templo ya estaban sentados muchos de ellos, esperaban su desayuno ritual, un pedazo de pan duro y té, mientras algunos de los principales realizaban movimientos de preparación para su asamblea. Pudimos entrar al templo y presenciar algunos de esos movimientos rituales: llevar incienso y caminar con él por todos los pasillos, encender una y otra vez velas y cirios en los altares, los novicios aplaudiendo en sentido ritmico, acciones algunas familiares algunas incomprensibles. Contrario a otras veces nos dejaron tomar fotos y algunos chinos imprudentes se metían más allá del pasillo de entrada y como si los monjes fueran objetos a su disposición les tomaban fotos y video.

Como consideraba que esta vez la importancia estaba en los monjes que realizarían la danza, me salí del templo para buscarlos y encontré algunos preparando “el escenario” en el medio de la plaza.

Una estructura triangular con tres lanza-astas con banderolas sobresalían en la parte trasera (o frontal de la plaza), frente a la puerta principal, y en medio de esa estructura triangular había una mesa con tres pequeñas cabezas en cada esquina: una especie de calavera, una pintada de verde y una pintada de rosa, que yo explicaría como los tres estados del cuerpo, uno saludable, otro enfermo y otro muerto. Casi en medio de la plaza había un tablado con una gran imagen pintada de un ser descarnado y en los laterales mirando hacia el exterior varias calaveras.


Cuando preguntaba sobre todo ello al guía, él tan asombrado como yo de observar cada cosa (y tomarles foto), sólo repetía cierta información aprendida de memoria, que la danza era referente a los demonios y que servía como un exorcismo, por eso todo aquello que había ahí nos recordaba a la muerte. Era evidente que eso debió ser en un principio, pero ahora ¿qué? ¿Es sólo un ritual sin mucho sentido para la gente como muchos de los de nuestra iglesia católica, de nuestras fiestas de pueblo, que han perdido su origen y su funcionalidad espiritual? Preguntaba sobre el efecto en la gente, sobre si seguía siendo vigente, pero mi guía, chino de la etnia Han no religioso o investigador, tenía limitaciones para contestarme ciertas preguntas. Es posible, que se hubiera perdido todo sentido ya, o que simplemento el hecho de que los monjes realizaran este exorcismo-danza crearía buenos augurios para el año venidero, como un amuleto;, sin necesidad de ningún tipo extra de partiipación; pareciera que en este acto la gente no reaccionaría tan ferviente como en los otros anteriores: ¿bailarían,? ¿cantarían durante la representación? ¿Gritarían, hablarían con los personajes? Mucha expectación y duda, sanamente me decidí por seguir observando.

El grupo de monjes-bailarines permanecían vestidos con sus típicas túnicas rojas pero esta vez calzaban un tipo especial de zapato: blanco, de piel con motivos de tela en una franja central, con una muy pequeña elevación y con dos pequeños picos elevándose en la punta; un tipo de zapatos que no había visto en ninguno de los otros eventos anteriores.


A diferencia de los otros días los monjes ahora estaban un tanto más preocupados por delimitar el “espacio” mismo de la representación; para ello contaban con un costal de cal y se preguntaban sobre las dimensiones exactas de la plaza para realizar un círculo, de hecho para realizar dos. Una vez dibujados los círculos con la cal, la gente pudo ubicarse para sentarse fuera de ellos y quedarse ahí hasta la hora de la representación. Los monjes pintaron además una serie de cuadros al pie de las escaleras que llevan al templo principal (lo que denominaríamos el escenario) y que parecía ubicaban lugares para cada uno de los personajes que participarían en la danza.

Salieron dos monjes del templo (dentro seguían en rezos) llevando una estructura tipo pirámide de madera que en la punta tenía una calavera muy bien definida y una especie de moños de tela como orejas (o alas) y una llama en su cabeza, como si fuera una “muerte iluminada” o "la espiriutalidad de la muerte". Depositaron la estructura sobre la mesa de las tres cabezas y regresaron al templo.


Los cornos ubicados sobre el techo del templo principal comenzaron a sonar y una gran algarabía en los espectadores se dejó sentir, parecía que la danza iba a comenzar.

Video 1: Preliminares de la presentación de la danza-teatro Cham. Rongwu. Feb, 2009.

(Part 1) Tibetan Cham Dance Performance at Rongwu Monastery: Preliminaries. from Gustavo Thomas on Vimeo.








(1)
No hay que confundir el nombre Cham con otras danzas denominadas igual por una coincidencia de sonido, y debido a la transcripción a nuestro alfabeto de la palabra tibetana. Algunos para diferenciarla la llaman Tcham.
(2) Se pueden encontrar varios video de la misma danza en Youtube o buscando en Google. Es mejor en la búsqueda agregar a "Cham dance" la palabra "tibetan' or "budist". La b´suqueda en español puede ser muy limitada en resultados pero también funciona.



Texto, fotografías y vídeos en este Blog son propiedad del autor, excepto cuando se aclare otra autoría. Todos los derechos son reservados por el autor de este Blog. Si existe algún interés en usar textos, fotografías o vídeos propiedad del autor, sea uso comercial o no, es necesario hacer una petición por escrito y dirigirla por correo electrónico a Gustavo Thomas a gustavothomasteatro@gmail.com.



sábado, 13 de junio de 2009

Teatro La Fenice presenta "Madama Butterfly" en Pekín.




Cuando supe que el Teatro La Fenice venía a presentar "Madama Butterfly" a Pekín, no dudé ni un instante en ir a verla. El Teatro Nacional (o Centro Nacional de las Artes Escénicas) sería un hermoso marco para esta nueva producción.

Soy sólo un aficionado de la Ópera, bastante rudimentario diría yo, y esta pieza de Puccini es un evento "imposible de perderse". Gente de teatro como soy, amante de las vanguardias y de la exploración, he tenido siempre mis reservas sobre la poca evolución "teatral" de este género escénico, y muchas veces he estado en contra de las formas de modernizar los montajes de óperas cumbres. Adoro aquellos momentos en la historia de la ópera donde había novedad y cambio: Haendel, Wagner, la Opera realista, los postmodernos; directores que como Stanislavski que buscaban un verdadero actor para el género; pero así mismo adoro mantener una ópera tal como fue creada y para lo que fue creada; al final es un género que como el ballet nos sirve para conocer también las necesidades escénicas de una época y disfrutar del gusto estético a través del tiempo; la ópera nos permite con su propia codificación ver un Ariosto casi tal como fue representado en su momento, o una ópera de Verdi repitiendo un estreno en la Venecia del siglo XXI.

Comentaba a un amigo que gusta de escuchar la ópera pero no de ir a ver los montajes, que en realidad mi única pasión por ella era "vivirla" como espectador, es decir, escucharla en vivo, y no temo soportar montajes absurdos, actuaciones sosas y tedio dramático, sólo por el hecho de escuchar esa música y esas voces en frente de mí. Pero en el fondo siempre guardo la esperanza de ver un montaje que me haga sentir verdaderamente en un evento escénico total de primer orden y quedar para siempre grabado en mi memoria; bueno, no fue el caso de esta producción de La Fenice.


Haciendo a un lado la siempre alta calidad de voces y música en una compañía como ésta, y que disfruté enormemente, el montaje en sí no fue de mi agrado; sentí que una escenografía tan "excesivamente" moderna (minimalista nórdico-japonesa con juegos de perspectiva, diría yo) hacía perder el juego "realista" de una de las más conocidas óperas de Puccini, hacía perder también ese gozo del melodrama que ofrece la historia misma; historia de por sí absurda desde su origen, con una orgía desbocada de nombres y conceptos ignorantes de la cutura oriental, pero que dentro del código del melodrama de la ópera funcionan e incluso ayudan a exhaltar las pasiones y la emoción en el espectador.

Ya me he adaptado a los excesos del vestuario y del maquillaje en los personajes masculinos japoneses que aparecen en esta ópera, parece que es una regla en todo montaje de ella, y con la versión actual no fue la excepción (aunque creo que los espectadores chinos la habrán visto como algo verdaderamente extraño e incluso ridículo): personajes disfrazados como "chamanes" orientales estilizados con motivos de la ópera china o del Kabuki japonés, y con muñecos colgando en su cuerpo, tal como se oye.

Esta vez, Butterfly, su cuerpo, más allá de la siempre pesadez de las actrices de ópera, padecía de debilidad y monotonía, con una "aparente" frialdad japonesa, sus movimientos eran dirigidos con exceso y duros (cortando aire con las manos dirían algunos de mis más viejos maestros de actuación), y con una escena sola, desde mi punto de vista, para recordar: aquella donde Butterfly decide esperar con su hijo y la criada la llegada de Pinkerton, de quien se sabe que ha vuelto a Japón; música bellísima y suave, llena de una sensación de soledad, y de impotencia; el director los sienta a la usanza oriental (sentados sobre sus rodillas) tras una mampara translúcida, sin ninguna acción, sólo esperando; fueron algunos minutos de nada de movimiento y gran belleza.

El final de la obra tuvo un curioso cambio, que es muy válido comentar: ¿quién no recuerda que Butterfly muere porque se hace "harakiri" en la desesperación de verse perdida sin marido y cediendo a su hijo? Bueno, pues esta vez, el director Daniele Abbado, en un aparente detalle de genialidad (¿o tosudez?), hace que Butterfly muera de lo que sería un ataque al corazón, ¡vamos, de la impresión¡ La mujer iba a clavarse el cuchillo cuando llega su hijo, olvida el cuchillo por atender al niño, canta su última aria, el niño se va, y ella en la desesperación muere en medio de la escena en una especie de ataque para quedar tendida, muerta, como una mariposa que será clavada por un alfiler.

Ante este momento mi reacción fue totalmente retrógrada, ¡y vaya que me sorprende!: ¿por qué no la dejó morir como "debía" de morir? Todos adoramos el harakiri, ¿quién va adorar un final así?

En fin... Aquí tienen las dos versiones en video: primero la muerte de Butterfly por ataque al corazón, en el montaje que ví pero en una función en Italia meses atrás, y después un video de una versión filmada de la ópera con la clásica muerte por harakiri.



Tuve suerte y encontré en Youtube que alguien videograbó una función casi completa, televisada y presentada en un cine, del mismo montaje pero en Italia; si tienen tiempo podrán ver casi todo el montaje que yo ví en el Teatro Nacional de Pekín, sólo con cambios en los cantantes principales, claro. Es lo que se llama una lista de reproducción, asi que son algo así como 13 videos que se pueden ver en la misma ventana, uno tras otro.



domingo, 7 de junio de 2009

"Dialogue" ( 对话 ). Una coreografía dialogada entre un irlandés y una china...




Fearghus Ó Conchuir (el apellido es el conocido irlandés "O'Connor" pero en diferente pronunciación) es un bailarín y coreógrafo irlandés que viene regularmente a China a participar en intercambios dancísticos con bailarines y bailarinas chinos. Fearghus participó en un festival de Performance en Dashanzi 798 en 2007, y pueden ver parte de su participación en un video de una entrada de este Blog del 7 de marzo de 2008.

Según él mismo cuenta, el bailarín irlandés había estado durante algo más dos años haciendo un diálogo artístico, dancístico, con Xiao Ke, su compañera china en esta coreografía. Este diálogo tuvo su primera presentación en Dublín en julio de 2008, pero el proceso de esa interomunicación dancística no terminó ahí. Hace un mes Ó Conchúir se reunió una vez más con su contraparte china para seguir trabajando en ese muy personal diálogo y exponerlo esta vez al público chino. Fearghus Ó Conchúir lleva un Blog sobre sus andanzas por el mundo y su danza en él, si quieren darle un vistazo... : http://bodiesandbuildings.blogspot.com

"Dialogue" or "对话" se presentó el 1 de junio de éste 2009 en el Teatro Penghao en Pekín.



Fotografías de "Dialogue". Teatro Penghao. (Junio, 2009)




Video (en Exposureroom, completo): "Dialogue". Teatro Penghao. (Junio 2009)
DIALOGUE. A Dance Performace by Fearghus Ó Conchúir and Xiao Ke. By Gustavo Thomas
View in HD Download 720p HD Version Visit Gustavo Thomas's ExposureRoom Videos Page



Video (en Youtube, 2 partes): "Dialogue". Teatro Penghao. (Junio 2009)




martes, 2 de junio de 2009

Teatro "grotowskiano" en Irán. Afshin Ghaffarian y el grupo "Tantalos"

Todas las fotos y videos aparecidos en esta entrada fueron tomados como referencia del Blog y canal de Youtube de Afshin Ghaffarian: http://holy-actor.blogspot.com.


"Medea"en el desierto de Irán. Grupo Tantalos, 2008.


Hace unos meses descubrí el blog del actor iraní Afshin Ghaffarian, http://holy-actor.blogspot.com, en el que publicaba algunas entradas sobre un montaje de Medea que su grupo "Tantalos" había realizado en el desierto de Irán, montaje que él consideraba como parte de la tradición "grotowskiana"; algunos videos y fotografías documentaban la producción y verdaderamente era reconocible el sello de seguidores del maestro polaco, considero yo más en su visión de los años 60 y 70, que en la de los últimos años de su vida. Al parecer también "Tantalos" había tenido un intercambio con un director mexicano, Raúl Valles, que fue a Irán con su grupo y dirigió conjuntamente un espectáculo, "Lemnos", dentro del mismo estilo (algunos videos documentan también el hecho).

En 2005 visité Irán y viajé por todo el país durante más de dos semanas pero no pude encontrar ninguna manifestación de teatro experimental o de vanguardia (la información antes de llegar a Irán era casi imposible de obtener aún por Internet), así que ahora la simple idea de la existencia de un seguidor de Grotowski en la tierra de los ayatolas me parecía de suficiente peso para hablar de él, compartir con ustedes y en algún momento, si fuera posible, regresar a Irán y conocer más de aquella tan singular, por única, exploración creativa. No publiqué ninguna entrada sobre el tema porque núnca tuve respuesta a un correo que le envié y su Blog no tuvo más entradas después de octubre de 2008. Decidí entonces esperar hasta que volviera a dar signos de vida.

Le dediqué un tiempo a revisar varias veces su trabajo, sus fotografías y videos, sus textos... Yo veía en él el sueño del descubrimiento de un nuevo campo de la creatividad escénica que el trabajo exploratorio de Grotowski le da a todo nuevo actor. Me veía reflejado en él cuando a principios de los años 90, en aquél proyecto de Escenología, yo asimilaba a través de Jaime Soriano todo el training explorado por Grotowski, creaba mis historias a través del encadenamiento de acciones físicas y tomaba cursos con el Potlach y El Odin Teatret; recordaba la maravilla de estar en un centro de investigación teatral como lo era Escenología y con un investigador como Edgar Ceballos, quien tenía contacto directo, personal, con Pino di Buduo, Eugenio Barba, y el mismo Jerzy Grotowski, y cómo Soriano, asistente él mismo de Grotowski en los años 80 y creyente fervoroso del trabajo técnico, nos introducía en toda esta maravilosa mecánica del trabajo creador, compartiendo los mínimos secretos y acercándonos a sus experiencias y compañeros actores y alumnos que habían estado con él en Polonia o en Estados Unidos o en Kerala. La disicplina, la entrega y la búsqueda que veía en este joven actor iraní simplemente se volvían envidiables.

Hoy escribo esta entrada precisamente porque recibí la notificación en Youtube que Ghaffarian tenía un nuevo video: el último montaje de "Tantalos", "Strange but true" (así lo llama, en inglés) catalogado por él mismo como "Physical Dance-Theatre" (¿teatro-danza corporal?).

No tengo idea de por qué no recibí respuesta a mi correo anterior pero el que haya dado signos de vida creativa me ha impulsado ahora a compartir lo que he leído, visto y experimentado con su blog y mostrar aquí también la documentación de su trabajo.


Se deduce de sus comentarios y de sus videos de entrenamiento que Afshin Ghaffarian es un actor plenamente convencido de su trabajo técnico y de su personal búsqueda dentro del teatro, teatro que le ofrece una filosofía de vida, un filosofía evolutiva, y que así conforma su universo, más allá de la visión del teatro como un producto comercial o aún un producto artístico en el sentido de la habilidad para lograr efectos.


Aún cuando los documentos de su Blog en 2008 eran interesantes y mostraban ante todo su entrenamiento técnico, me era un tanto complicado adivinar con videos tan cortos y fotografías la idea completa del montaje de Medea; y es hasta ahora con "Strange but true" que 9 minutos de video me dan una más clara visión de un montaje grotowskiano en el Irán de nuestro 2009. La habilidad técnica corporal y vocal se confirma en los dos actores (Ghaffarian y Yaser Khaseb), además de la relación en la escena, su comunicación rítmica y anímica, evidentemente hay un entrenamiento, y una razón de estar ahí creando. La música es muy interesante y definitavemente es parte del hilo conductor del espectáculo. No busco ni una historia ni la comprensión de lo que se quiere decir en el montaje; las explicaciones, las sensaciones como espectador de un video son prácticamente imposibles de comparar con las de la representación en vivo, así que ahí no hay mucho que yo pueda decir sobre ello.

Lo que sí es que confirmaría mi primera observación meses atrás viendo sus otros documentos, de que el grupo estaría más ligado a la exploración del "Teatro laboratorio" de los años 60 y a los montajes de "El Príncipe Constante" y "Apocalipsis cum figuris", en búsqueda del actor sagrado y del "teatro de las fuentes" y no de "Teatro objectivo" (Objective Drama) o del "Arte como Vehículo" de los últimos años en Pontedera.

Disfruten, conozcan, muévanse un poco con las imágenes de este montaje, ya habrá tiempo de hablar y comentar más sobre ellos.




Seguiré buscando contacto con Ghaffarian y espero conocer más de su trabajo, de su proceso creativo y de los futuros proyectos que él y su grupo tienen. Quiero completar la fascinante imagen de la oposición entre un mundo politizado y envuelto de religión que es Irán y la búsqueda de un teatro libre y metafísico.


miércoles, 27 de mayo de 2009

Leni Riefenstahl y la danza que la llevó a Hitler.

Todas las fotografias y videos aparecidos en este Blog fueron obtenidos a través del Internet, su uso es exclusivamente informativo y referencial.




Lo más bello que he visto en una película ha sido la danza del mar de Leni Riefenstahl en La montaña sagrada
Adolf Hitler (1)




De niño aprendí que las escenas que veía de la época nazi habían sido creadas por una sola mujer, Leni Riefenstahl. Yo acostumbraba guardar en mi memoria toda la información sobre Alemania por aquello del mítico origen de una parte de la familia de mi padre, mi bisabuelo había formado parte de una ola de inmigrantes alemanes que habían llegado a México a principios de siglo; como no quedaba mucho de esos orígenes, cualquier dato cercano a lo alemán era primordial para reconocerlos, y las escenas de una Alemania mítica, fueran nazis o no, venían con las tomas de la Riefenstahl. Con el tiempo aprendí de la derrota alemana en la segunda guerra mundial, y que aquella mujer-artista estaba vetada en el mundo del arte debido a su contacto con Hitler; aprendí que no podría ver ninguna de sus películas pues estaban prohibidas, y que su pasado había acabo totalmente con su carrera cinematográfica (2). El tiempo y la constancia de una creadora maravillosa difuminaron esas prohibiciones y vetos, y aunque fue después de su muerte (en 2003, a los 101 años de vida), Leni y yo pudimos al fin conocernos (3).

En algún momento de los años 90 se publicaron las memorias de Leni Riefenstahl traducidas al español (Lumen publicó una edición en 1991); cuando quise ir a comprar el libro descubrí que había sido retirado de todas las librerías en menos de un mes, digo retirado porque no podía imaginar que en México se hubiera agotado un libro de memorias de una cineasta “desconocida” para la mayor parte de los mexicanos, a excepción de los cineastas de profesión; yo había en mi camino preguntado si no a todos sí a la mayoría de mis amigos artistas e intelectuales sobre ella y nadie, absolutamente nadie la conocía. El libro habia sido retirado porque no se había vendido, así de simple.

Fue hasta el año 2006 en Pekín que encontré en aquella ya mítica tienda de DVDs piratas, en el barrio de Sanlitun, una versión de la edición japonesa de sus obras completas más algunos documentales sobre su vida y sus últimos trabajos; aparte de algunos problemas debido a la calidad de la copia, la colección me fue de una gran utilidad para conocer de ella la mayor parte de su producción fílmica y parte de su vida.

En mi última vista a Nueva York en enero de éste 2009, descubrí sus memorias en la que llaman “la libreria más grande del mundo”, Strand Book Store, un almacén repleto de libros de segunda mano que es una delciia para cualquier aficionado a la lectura; ésta era la primera edición norteamericana, publicada en 1993: “Leni Riefenstahl. A Memoir.

Aquellas memorias son un verdadero testamento aclaratorio sobre todos los malentendidos, leyendas y mentiras que han envuelto la vida de esta creadora fílmica desde su contacto con el hombre más poderoso del mundo en los años 30 del siglo XX y hasta el fin de la segunda guerra mundial. Sin olvidar el lado morboso de conocer las versiones de la historia de la Riefenstahl, la lectura de esta obra es un fascinante encuentro con la creación cinematográfica (secretos de edicion, iluminación y formas de trabajo), y un encuentro con la historia del siglo XX; envuelta en detalles pocas veces reconocibles desde el punto de vista de los “perdedores” de la gran última guerra. Otra cosa hubiera sido de la fama y la vida de Leni Riefenstahl de haber ganado Alemania.

Descubrimos entonces a la Riefenstahl directora de cine, pero también a la fotógrafa, a la viajera, y lo que me hace escribir esta entrada, a la bailarina.


Iniciando su carrera artística como bailarina, Leni llegó al cine por la danza misma, de ahí a la creación cinematográfica y a su conctacto con Hitler. Aún cuando se inició tarde en el mundo de la danza (empezó a estudiarla a los 19 años), fue una bailarina con una cierta fama, dió recitales en varias partes de Europa con cierto éxito pero se mantuvo “aislada” de los eventos dancísticos de primer orden del momento. En la historia de la danza europea prácticamente no hay palabras para la presencia de la Riefenstahl en sus escenarios (No lo hay tampoco, claro está, para las estrellas de los ballets alemanes que decidieron quedarse al lado de los nazis y eran auspiciadas por su ministerio de cultura). Aún así no deja de haber tenido contacto con escuelas y teatro importantísimos de su época, tales como el considerado el teatro más importante de Alemania en su momento el “Deustches Theater” de Max Reinhardt (4), quien la contrató para trabajar bailando “solos”, y quien además la quería para su versión de la Pentesilea de Kleist. Así, bailando y encantando personalidades con su actuación, llegó también a Hitler.

Ella misma, en sus memorias, nos cuenta como Wilhelm Brückner, secretario de Hitler, la contactó porque Hitler mismo quería conocerla; según Riefenstahl y parafraseando a Brückner, Hitler decía:

Lo más bello que he visto en una película ha sido la danza del mar de Leni Riefenstahl en La montaña sagrada(ver nota 1)

“La danza del mar” es una secuencia dentro de la película “La montaña sagrada” (Der Heilige Berg) dirigida por Arnold Fanck (5). En ella, vemos a la Riefenstahl bailando en una coreografía de lo que denominaríamos ‘danza moderna”, más cercana al tipo de danza del estilo de Isadora Duncan que de los estilos expresionistas que se daban en esos años en Alemania. Un montaje de esa danza moderna que reinterpretaba a la danza griega, con movimientos que ofrecían libertad e idealismo, todo frente a paisajes marinos alemanes, nada más adecuado para atraer la atención de un líder politico que adoraba la idea de un renacimiento clásico, esta vez en el arte y la cultura alemana.


Leni Riefenstahl cuenta en sus memorias sobre ese su primer encuentro con Adolf Hitler y “la danza al mar”:

Caminábamos en la playa, Brückner y Schaub nos seguían detrás a corta distancia. El mar estaba en calma y había un aire cálido fuera de temporada. Hitler miraba al horizonte con sus binoculares y me comentó sobre varios tipos de barcos que él podía ver, y yo tuve la impresión que hablaba de ello con mucho conocimiento. De pronto, comenzó a hablar sobre mis películas. Me hizo entusiastas comentarios sobre mi “danza del mar” y me dijo que había visto todos las peliculas en las que yo había aparecido.(6)

Es un encuentro mítico claro está, un encuentro de gigantes de la historia, enamorado él de la obra creativa de ella (tal vez de ella misma también) y ella arrobada por la personalidad de aquél (núnca lo negó).


En la misma película aparecen otras tres danzas, "Danza al mar" esta vez sobre la escena, "Sueño que florece", y "Devoción", que terminan para nosotros siendo un muy interesante documento sobre un estilo de bailar y de representar en la Alemania de los años 20 del siglo pasado.

Video: Danza “Traumblüte” (Sueño que florece) Leni Riefenstahl en “La montaña sagrada” 1926




Video: Danza “Hingebung” (Devoción) Leni Riefenstahl en “La Montaña sagrada” 1926





Una lesión en la rodilla la obligó a tomar la decisión de dedicarse completamente a actuar y a dirigir cine, olvidando los recitales de danza para siempre (7); decisión considerada afortunada al menos para la historia del cine.

¿Qué hubiera sido de la Riefenstahl de haber seguido bailando? Tal vez no mucho, propensa a las lesiones su carrera definitivamente iba a truncarse en pocos años, además no poseía un verdadero cuerpo de bailarina y sus movimientos, a excepción de algunos momentos afortunados, era en general pesado y poco ágil. Podemos achacar estas impresiones al material fílmico de la época pero creo más bien que estamos ante el ejemplo de una exitosa carrera de bailarina debido a la personalidad más que a la habilidad técnica y creativa; aún así, las escenas filmadas con ella bailando tienen un gran impacto en quien las observa. La belleza de esa "danza al mar" es una combinación de juegos de edición y cámara sumada a una fuerza que emana la danza de Leni; es una danza mítica poco antes de unos de los años más convulsivos de la historia de la humanidad.

La belleza y la personalidad de Leni Riefenstahl, bailase bien o no, iban destinadas al estrellato y a la historia.




(1)The most beautiful thing I have ever seen in a film was Riefenstahl’s dance on the sea in The Holy Mountain” Palabras de Adolf Hitler. Leni Riefenstahl parafraseando Wilhelm Brückner, ayudante de Hitler. Leni Riefenstahl, A Memoir. St. Martin’s Press. Newy York, USA, 1993.
(2) ”Olympia” podía ser vista en cineclubs y algunas instituciones públicas, pero núnca estuvieron a mi alcance durante mi infancia y adolescencia. Sus tomas podían ser vistas en noticieros especialmente cuando se hablaba de las olimpiadas y de la época nazi.
(3) Leni Riefenstahl encontró trabajo primero fotografiando y filmando tribus africanas y al final de su vida filmando corales en el Caribe y Las Maldivas.
(4) Reinhardt, judío él mismo, tuvo que dejar Alemania durante la persecución nazi.
(5) ”Der Heilige Berg” 1926. la secuencia es llamada en alemán “Tanz an das Meer”.
(6) "We walked on the beach, Brückner and Schaub following a short distance behind. The sea was calm and the air unseasonably warm. Hitler looked out the horizon through his binoculars and told me about the various types of boats he could see, and I had the impression that he was quite knowledgeable about them. Soon, however, he began to speak about my films. He made enthusiastic comments about my “dance on the sea” and told me he had seen all the films I had appeared in.” Leni Riefenstahl, A Memoir. St. Martin’s Press. Newy York, USA, 1993.

(7) Su última aparición como bilarina es en su película "Tiefland", donde baila una coreografía de flamenco.

jueves, 21 de mayo de 2009

Marionetas y Títeres de vara de Fujian y Guangdong en el Museo de Macao



Otra corta entrada, esta vez dedicada a una visita que realicé al museo de Macao en la isla del mismo nombre, al sureste de China, en enero de 2006. Un interesante museo donde podemos aprender sobre los orígenes del té (¿sabían ustedes que la palabra "té" nos viene del fujianés y no del mandarín?) y por supuesto aprender sobre la historia de Macao misma, pero también sobre las artes escénicas chinas y en especial el teatro de marionetas desarrollado en la región.





Macao, una antigua isla portuguesa en Asia, fue principalmente habitada por chinos de las provincias de Fujian y Guangdong, y evidentemente muchas de sus tradiciones vienen de esas dos regiones. Una de las fuentes del teatro chino de marionetas es la provincia de Fujian, y dos ciudades son famosas por ello: Quanzhou (debido a sus marionetas) y Zhangzhou (debido a sus títeres de guante); pero también una importante fuente de los llamados "títeres de vara" es la provincia de Guangdong. Se cree que las marionetas de Quanzhou y los títeres de Guangdong fueron primero introducidos en Macao por los chinos mismos y de ahí llevados a Europa por los portugueses durante el siglo XVI.

Algunas de las marionetas y títeres de los que hablo están en la exposición permanente del museo de Macao.


sábado, 16 de mayo de 2009

Imágenes de un "Taller de Teatro Corporal" en el Teatro Penghao, Pekín.




Desde el 21 de febrero de éste 2009 David Limaverde, un actor brasileño que estudia en la Academia Central de Drama de Pekín
(中央戏剧学院), dirige un "Taller de Teatro Corporal". Fuí solamente a echar un ojo a su trabajo y tomar algunas fotos para la memoria visual que desarrollo en Internet (y que es mi Blog).

El Teatro Penghao es un relativamente nuevo espacio para teatro y danza en Pekín (alrededor de un año de vida apenas); lo considero un interesante proyecto de promoción artística en una ciudad tan negada al teatro joven como lo es Pekín; los administradores se dedican a promover cualquier tipo de actividad escénica en él, y principalmente aquellas provenientes de los alumnos egresados de la Academia Central de Drama que está a unas cuadras del teatro. De igual manera las puertas del espacio están abiertas a artistas escénicos extranjeros que como David desean mover un poco más su estancia creativa.




lunes, 11 de mayo de 2009

Festival Monlam 2009 (Año Nuevo Tibetano) Día 3: Procesión de la estatua de Buda Maitreya en el Monasterio Rongwu.






Día 3
Procesión de la estatua del Buda Maitreya en el monasterio Rongwu


Fotografías de la procesión de la estatua del Buda Maitreya en el monasterio Rongwu
Si por alguna razón las fotografías de la presentación se ven mal, haz click dentro del recuadro y te llevará a la página de Picasa donde están todas las fotos.




Narración del evento


Después de dos días de eventos verdaderamente extraordinarios, la idea era descansar un poco e incluso dudamos de ir a ver lo que considerábamos una repetición de la procesión del templo Niantog dos días antes, aquella ceremonia como la de la develación del Tanka habían durado cada una más de cinco horas y creíamos que una repetición iba a ser casi insoportable. Obviamente estábamos equivocados.

El inmenso monasterio de Rongwu no sólo albergaba a cientos de monjes novicios sino que para este evento especial habían llegado muchos más de los monasterios vecinos; éste al parecer iba a ser el primer evento en el que hiciera presencia el Lama Rimpoché, el segundo en jerarquía (después del Dalai Lama) dentro del budismo tibetano.

La conocida estructura se repetía: monjes iban y venían por toda la plaza y en grupos a través del monasterio se les veía ataviados nuevamente para una ceremonia especial, llevando diferentes objetos, cada uno con tareas muy definidas. Dentro del templo principal se reunían una cantidad verdaderamente inusitada de ellos (intenté contar y me detuve en 300 hasta que me cerraron las cortinas). La atmósfera parecía un tanto más caótica que la de los días anteriores, pareciera que no iba a haber una estructura de presentación, pero no fue así; todo se realizó como ya lo habíamos experimentado.

Alrededor del medio día la ceremonia preparatoria dentro del templo terminó y la mayoría de los monjes novicios que rezaban dentro salieron en un flujo interminable, grupos y grupos de mantas rojas salían de ese lugar deperdigándose dentro y fuera de la plaza. Llegué a ver algunos que en grupos de 5 o 6 se metían a autos último modelo y entre la multitud que esperaba la ceremonia pitaban la bocina del auto para hacerse paso y salir del lugar para dirigirse a "comer" (al menos eso me informaron).

Así que debíamos esperar porque todos los monjes, o al menos los novicios, debían irse a comer. La espera no fue larga, menos de 30 minutos y todos estaban de vuelta.

Los cornos sonaron y el caos de la plaza se acrecentó; esta vez preferí situarme en un espacio un tanto alejado y poder hacer tomas desde una pared para controlar más la cámara y no luchar entre los empujones de la gente, así podría usar el zoom de mejor manera para aquellas tomas que lo necesitaran. No fue un paraíso pero me gustó el ángulo desde donde tomé todo; además pude tener contacto con algunos de los espectadores tibetanos, que sin preocuparse que yo no entendía nada de su idioma, comentaban sobre la ceremonia, sobre la presencia del Lama Rimpoché y sobre lo que iba a venir, ¡toda una delicia!

El Lama Rimpoché se sentó en lo alto del templo en una gran terraza, con un grupo de monjes y cerca de un grupo de chinos privilegiados; los demás, todos, estábamos repartidos debajo de ellos en la plaza.

La presentación de grupos, jerarquías religiosas, objetos, estandartes fue inmensamente larga (evidentemente en el video la edité y la hice muy corta). Esta vez pude disfrutar un poco más de cómo llegaban a sus formaciones circulares, observar los objetos que portaban y en especial del "vestuario" de los altos líderes religiosos dentro de la ceremonia: el vestuario del mayor lider (el Lama Rimpoché) era tan simple como el de cualquier monje, pero no así el de aquellos que participaban abajo en la ceremonia de presentación; ellos, los principales, me recordaban a los actores de tragedias griegas ataviados en enormes trajes y máscaras marcando su diferencia con el mundo terrenal; como esos actores trágicos los monjes de Rongwu usaban una especie de zapatos altos o zancos (algunos de más de 5 centímetros de alto) que sólo había visto en la ópera china, además de una gran cantidad de telas de diferentes colores con "hombreras" para hacerlos más grandes y poderse repartir mejor alrededor del cuerpo; llevaban también, como en personajes de ópera china, aditamentos propios de su jerarquía y simbolismo espiritual (bastones, predicadores, etc), y sombreros especiales.

En la siguiente foto que tomé en el monasterio de Niantog se puede observar un ejemplo de la manera de vestir a la que me refiero arriba. Los monjes de las trompetas calzan pequeños zancos, mientras el principal unos muy estilizados, los tres con un exceso de telas y el principal con una hombrera de un lado.


En las siguientes dos fotos tomadas del video en Rongwu, podemos observar el mismo fenómeno "teatral" del vestuario de los monjes. En la primera foto notamos la diferencia entre el personaje ataviado especialmente para el evento y los otros monjes con el pueblo mismo. En la segunda foto, verdaderamente especial, se muestra al fondo a uno de esos "personajes" saliendo del templo, lo remarcable es que su solo vestuario le da una un peso muy grande, es una salida de personaje épico diría yo. (Todas las fotos las pueden agrandar para verlas mejor haciendo click en ellas)




Los juegos de semejanzas son inevitables, yo sé que no descubro absolutamente nada, el ligue entre religión y evento teatral es más que evidente en la tragedia griega, y el ligue entre evento religioso y evento teatral en las ceremonias tibetanas es reconocido por cualquier antropólogo social e investigador de artes performativas. Digamos que aquí lo experimentaba en vivo y lo disfrutaba pero lo más importante de todo, lo documentaba. Eso me hacía inmensamente feliz.

Una vez que la presentación tuvo lugar y los monjes empezaron a salir de la plaza, como en el día anterior la gente se abalanzó literalmente hacia las puertas del templo. Desde aquella puerta salían monjes que jalaban el lazo envuelto en gasas blancas, y que como un cordón umbilical los ligaba a la carroza del Buda Maitreya. Murmullo y agitación por todas partes; su salida resultó tan descuidada y caótica como la del día anterior, sólo que está vez no fuí acarreado por la multitud y pude observarlos desde un punto más estable.

Una de las imágenes más impactantes fue aparición de la carroza desde el templo principal, enorme para la puerta, al parecer inmensamente pesada e intentando sacarla entre la multitud que se agolpaba para tocarla, aventarle gasas blancas o ayudar a cargarla. Como une pequeña capilla montable, decorada en colores y oro, con su Buda "enjaulado" en ella. El mismo Lama Rimpoché y los monjes de la terraza aventaron sus gasas a la carroza cuando pasaba debajo de ellos. Era la develación del tanka, un momento sumamente religioso, extático tal vez, pero dilatado, un tiempo largo entre la algarabía religiosa y espiritual de todo un pueblo: la gente cantaba, los cornos sonaban, muchos rezaban, aventaban puños de arroz y aquellos papeles de colores con mantras impresos en ellos. Adoro ese canto religioso de las mujeres del pueblo tibetano, el canto que llamo "agudo", un canto que sé que desde ese viaje aparecerá continuamente en mis sueños.

En su camino hacia la salida de la plaza del templo principal la carroza estuvo a punto de caer, no sabíamos si la gente se mofaba o se espantaba por ello, su sorpresa era un tanto extraña, para nuestro códigos culturales; la sombrilla con el hombre que la escoltaba sí cayó y tardó mucho en volver a abrirse atrás ella pero lo logró.

Cuando la procesión pasó por donde yo estaba pude usar el zoom de la cámara y tomar un close-up del Buda Maitreya: quedé sorprendido, yo veía, sumergido en mi cultura cristiana, una virgen católica dentro de su pedestal; ésta vez, debía hacer la trasposición de lugar, de "objeto", era la estatua de un Buda, una estatua dorada con un buda de cara femenina.

La multitud se agolpaba violentamente, no había ya manera de salir de ahí sin ser "movido" también. Una vez afura de la plaza principal, la procesión podía tener lugar en la mayoría de las capillas y templos del monasterio, eso duraría una o dos horas más, aunque el guía nos decía que seguramente sólo darían una vuelta al templo y para evitar más estragos meterían la carroza por detrás.

Había sido demasiado; estaba contento y cansado. Dejé ir la carroza y a la gente que iba tras ella, para mí el evento había terminado cuando salí de la plaza.

Ahora quería descansar, bajar todo ese material a la computadora, tratar de editar algunas fotos, pensar en aquello, y esperar, al día siguiente vendría el evento por el que expresamente había querido ir a Amdo, la danza-teatro Cham.



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